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Disney, Universal y Warner Demandan a MiniMax por derechos de autor

Foto: Canva. Disney, Universal y Warner Bros. Discovery unieron fuerzas para demandar a la startup china MiniMax, dueña de la app Hailuo AI.

Los Ángeles, 5 de octubre de 2025 – En un golpe frontal al auge de la inteligencia artificial generativa, Disney, Universal y Warner Bros. Discovery unieron fuerzas para demandar a la startup china MiniMax, dueña de la app Hailuo AI, por infracción masiva de derechos de autor. Esta acción judicial, la primera contra una firma china de IA, califica al generador de videos como un «pozo sin fondo de plagio» que amenaza la industria cinematográfica de Hollywood, valorada en US$42.000 millones anuales.

Los estudios exigen la «máxima sanción legal» por usar personajes icónicos como Darth Vader o los Minions en anuncios, solicitando indemnizaciones que podrían superar los US$150.000 por obra violada. En un mercado de IA que crece a un ritmo del 37% anual –proyectado a US$1,8 billones para 2030–, esta batalla no solo cuestiona la ética de la generación de contenido, sino que podría reconfigurar el ecosistema global de startups, afectando inversiones chinas en Silicon Valley y el flujo de capital en un sector donde el 70% de los modelos de IA dependen de datos protegidos.

¿En qué consiste la demanda?

La demanda, presentada en un tribunal federal de California, llega en un momento álgido para la industria del entretenimiento: con la huelga de guionistas y actores de 2023 aún fresca, Hollywood ve en la IA una «bomba de tiempo» que podría desplazar 200.000 empleos creativos en EE.UU., según un informe de la Motion Picture Association.

MiniMax, respaldada por pesos pesados como Alibaba y Sequoia China, enfrenta no solo riesgos legales, sino un freno a su IPO planeada en Hong Kong, que podría captar US$500 millones para expansión global.

La amenaza de Hailuo AI

MiniMax, con sede en Shanghái y valorada en US$2.500 millones, se jacta de Hailuo AI como un «estudio de Hollywood en tu bolsillo». La app, que genera videos realistas a partir de prompts textuales, ha escalado en rankings por detrás de Midjourney y Kling AI, atrayendo 10 millones de usuarios mensuales con clips cinematográficos de personajes como el Joker de Warner o minions de Universal en escenarios ficticios. Los demandantes alegan que estos outputs –»imágenes y videos descargables de alta calidad»– violan directamente derechos de autor, ya que se entrenan con datasets masivos de contenido protegido sin permiso.

Capturas de pantalla en la demanda muestran anuncios de MiniMax con Darth Vader blandiendo sables láser o Minions en aventuras pirata, todos watermarkados con el logo Hailuo. «Esto no es innovación; es robo descarado que socava décadas de inversión creativa», argumenta un portavoz de Disney, aludiendo a cómo la app implica falsamente endosos de los estudios. La cuenta de Instagram de Hailuo, con 500.000 seguidores, usó una versión no autorizada del Joker para promocionar sus capacidades, un acto que los demandantes ven como «engaño comercial» dirigido a consumidores estadounidenses.

MiniMax: La startup china bajo el radar de Hollywood

Fundada en 2021, MiniMax emergió como rival en el ecosistema de IA chino, con HongShan (ex-Sequoia China) y Hillhouse inyectando US$600 millones en rondas Serie B. Su Hailuo, elogiada por videos «cinematográficos» de 6 segundos a 1080p, compite en un mercado donde China lidera el 25% de patentes de IA generativa. Sin embargo, la demanda expone vulnerabilidades: el 80% de modelos como Hailuo se entrenan con datasets públicos que incluyen torrents de películas, un «entrenamiento pirata» que cuesta a la industria US$29.000 millones anuales en pérdidas por infracciones, per la International Intellectual Property Alliance.

La IPO en Hong Kong, planeada para Q1 2026, buscaba US$500 millones para escalar a EE.UU. y Europa, pero este litigio –similar a la de junio contra Midjourney– podría retrasarla indefinidamente. MiniMax, que diversifica de Talkie (70% de ingresos 2024) hacia video para evadir competencia en chatbots, enfrenta un dilema: en China, regulaciones como la Ley de Protección de Datos de 2021 exigen «datos limpios», pero la opacidad de sus datasets –estimados en 100 terabytes– invita a demandas transfronterizas. «Es un momento delicado; la IPO depende de credibilidad IP», advierte un analista de CB Insights, en un contexto donde inversores occidentales redujeron fondos a startups chinas de IA un 20% por riesgos geopolíticos.