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Desinformación y redes sociales afectan consumo de leche en Colombia: Asoleche

Bogotá, viernes 27 de junio de 2025 – La Asociación Colombiana de Procesadores de Leche (Asoleche), junto al Ministerio de Agricultura y con el apoyo de la firma Radar, dio a conocer los resultados preliminares de un estudio exhaustivo sobre los hábitos de consumo de leche y derivados en Colombia. Liderada por Ana María Gómez, presidenta ejecutiva de Asoleche, la presentación busca entender las razones detrás de la disminución sostenida del consumo de lácteos en el país y proponer estrategias integrales para revitalizar este sector clave para la economía y la nutrición nacional.

El estudio, realizado en las principales ciudades del país y abarcando todos los estratos socioeconómicos, géneros y edades, revela hallazgos sorprendentes que desafían las suposiciones previas. Gómez destacó que, aunque el fenómeno inflacionario y la capacidad adquisitiva han influido, la principal causa de la caída en el consumo no es económica, sino las recomendaciones de influenciadores en redes sociales y profesionales de la salud que aconsejan abandonar los lácteos. “Preocupante, ¿verdad? Nos sorprenderá a todos, pero también nos marca el camino a seguir”, afirmó Gómez durante su intervención, subrayando la necesidad de abordar este tema con un enfoque transversal que involucre a toda la cadena láctea, desde los ganaderos hasta las autoridades.

Hallazgos claves y perfiles de consumidores

El estudio identificó nueve perfiles de consumidores de lácteos en Colombia, reflejando una diversidad de preferencias y preocupaciones. Entre ellos se encuentran quienes priorizan la nutrición, los sensibles al presupuesto y aquellos que buscan innovaciones en sabores. «El consumidor colombiano tiene cosas sorprendentes y maravillosas. No son uniformes en sus necesidades ni gustos», explicó Gómez, señalando que esta segmentación ofrece herramientas poderosas para diseñar estrategias específicas. Este enfoque busca contrarrestar la percepción negativa sobre los lácteos, alimentados en parte por la falta de diagnósticos precisos, como la ausencia de exámenes para confirmar intolerancia a la lactosa antes de eliminarlos de la dieta. “Algunos médicos quitan los lácteos por molestias gástricas o alergias sin pruebas, y eso es una realidad que debemos enfrentar”, agregó.

Otro dato alarmante es la desinformación: muchos consumidores desconocen que no existe un examen de laboratorio estandarizado para detectar intolerancia a la lactosa, a diferencia de pruebas comunes para colesterol o glucosa. Esto ha llevado a Asoleche a proponer foros y debates con médicos, universidades y el Ministerio de Salud para esclarecer estos mitos y promover el consumo basado en evidencia científica.

Estadísticas regionales y tendencias

A nivel regional, el consumo varía significativamente. Antioquia lidera en producción, acopio y formalidad, seguida por Cundinamarca y Boyacá, con mayor presencia en centros urbanos. Sin embargo, a nivel nacional, el consumo ha disminuido drásticamente: un 9% en 2022, un 6% en 2023, con un leve recuperación del 0,78% en 2024 y un incremento del 3,3% en el primer trimestre de 2025, atribuible a la estabilización de la inflación. Aun así, Colombia sigue por debajo de la recomendación de la FAO de 170-172 litros per cápita al año, quedándose en aproximadamente 140 litros. “Es una oportunidad grande para aumentar el acceso a los lácteos en todos los estratos y regiones, no solo en áreas urbanas de mayor capacidad adquisitiva”, señaló Gómez.

Estrategias para incentivar el consumo

Frente a la caída, Asoleche propone una estrategia más allá de campañas publicitarias, aunque reconoce su efectividad, como las exitosas iniciativas de PorkColombia y Fenavi para carne y huevo. “No es solo publicidad; debemos abordar las recomendaciones médicas y la desinformación”, indicó Gómez. La industria planea interactuar con profesionales de la salud para educar sobre los beneficios nutricionales de la leche, calificada como un “superalimento” por su contenido de calcio, vitaminas y grasas de alta biodisponibilidad, superiores a las bebidas vegetales.

Sobre las nuevas generaciones, la estrategia incluye revitalizar la tradición. Perfiles como el “tradicionalista conectado” valoran recetas como arroz con leche o changua con leche recién ordeñada, mientras otros buscan innovación. “Queremos poner de moda la tradición, darle un valor actual a la leche para que no sea solo la ‘cantaleta’ de los abuelos”, dijo Gómez, sugiriendo campañas que conecten emocionalmente con los jóvenes.

Alternativas como la leche de cabra y enfoque en estratos vulnerables

Ante las preocupaciones de salud, Asoleche explora alternativas como la leche de cabra, estableciendo contactos con otros gremios para diversificar la oferta. «No soy experta, pero si tienen valores nutricionales, pueden complementarse. Lo importante es que las bebidas vegetales no reemplazan el perfil de los lácteos», aclaró Gómez, rechazando la confusión entre ambos productos. Para los estratos menos favorecidos, la industria trabaja en mejorar el acceso, aunque Gómez no detalló iniciativas específicas, sugiriendo que la colaboración con el gobierno y campañas de promoción serán clave.

Perspectivas y desafíos

El estudio, que cierra una ronda de lanzamientos iniciada en varias regiones, marca un punto de inflexión para el sector lácteo, que genera 790.000 empleos. Sin embargo, el éxito dependerá de la coordinación entre eslabones y la capacidad de contrarrestar narrativas negativas. Con un enfoque integral, Asoleche busca devolverle a la leche su lugar como pilar de la nutrición colombiana, enfrentando los retos con datos y diálogo.