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Colombia retrocede cinco puestos en el ranking de transición energética del Foro Económico Mundial

Foto: Erco. La energía solar en Colombia renta hasta un 30% anual, superando a la propiedad raíz. Conozca los beneficios de Ley 1715 según Erco Energía.

El informe revela que el país descendió cinco posiciones frente a la medición de 2025, ubicándose en la casilla 43 entre 120 naciones evaluadas.

Bogotá -19 de Junio de 2026. El ritmo global de descarbonización ha encendido alarmas para el mercado local. De acuerdo con el Índice de Transición Energética 2026 (ETI), elaborado por el Foro Económico Mundial (WEF) junto con la consultora Accenture, la transición energética en Colombia sufrió un duro revés en el último año. El informe revela que el país descendió cinco posiciones frente a la medición de 2025, ubicándose en la casilla 43 entre 120 naciones evaluadas.

Por un lado, el reporte global resalta que Colombia mantiene una calificación de 60,2 puntos. Esta cifra supera el promedio mundial, el cual se sitúa actualmente en los 57,3 puntos. Por otro lado, la tendencia histórica evidencia un estancamiento estructural. En 2022 el país ocupaba la casilla 35, lo que significa una pérdida neta de ocho posiciones en los últimos cuatro años. En resumen, el sistema eléctrico actual es limpio, pero las condiciones para expandirlo se están debilitando de forma acelerada.

«Menor estabilidad regulatoria, más obstáculos para ejecutar proyectos y riesgos crecientes para la seguridad energética son las alertas que el informe enciende y que no se pueden ignorar», advirtió Natalia Gutiérrez, presidenta de Acolgen, gremio que reúne a las empresas generadoras de energía en el país.

¿Por qué se abrió una brecha entre el desempeño actual y el futuro del sector?

En primer lugar, el Foro Económico Mundial divide la metodología del índice en dos grandes bloques independientes. El primer componente evalúa qué tan seguro, equitativo y sostenible es el sistema energético en la actualidad. En esta dimensión, Colombia obtuvo una nota destacada de 66,6 puntos gracias a su robusta base de generación.

Sin embargo, el segundo bloque evalúa la preparación real para sostener el progreso en el futuro mediante políticas públicas, atracción de capital e innovación. En este apartado, la calificación del país se desplomó drásticamente hasta los 50,6 puntos. Por lo tanto, la falta de condiciones para consolidar nuevas infraestructuras se convirtió en el principal cuello de botella nacional.

El motor que sí funciona: la matriz hídrica y el avance en renovables

A pesar de los retrocesos regulatorios, el estudio arrojó conclusiones muy positivas en el área de la generación limpia. Colombia registró una de las mayores ganancias del mundo en la dimensión de energías renovables, anotando un crecimiento del 13,9% en el último año.

Factores del avance en energías limpias:

  • Peso histórico del agua: El soporte de la energía hidroeléctrica mantiene una matriz de bajas emisiones de dióxido de carbono.
  • Nuevos proyectos: La expansión de proyectos eólicos y solares compartidos impulsó al país al grupo de mayor mejora global, junto a naciones como Paraguay y Singapur.

De igual forma, el gremio Acolgen recordó que el verdadero reto ya no es demostrar el potencial geográfico para generar energías limpias. Efectivamente, la prioridad actual radica en cómo transportar, conectar a la red y almacenar dicha energía para garantizar un servicio continuo de 24 horas.

Los puntos débiles: la caída en la equidad rural y el costo del dinero

Por otra parte, las mayores debilidades de la transición energética en Colombia se concentran en las zonas más alejadas de las ciudades. El país retrocedió un 1,2% en su dimensión de equidad social debido a dos causas específicas: las persistentes fallas de acceso a una red eléctrica confiable en el campo y la lentitud en la adopción de tecnologías de cocción limpia en las áreas rurales.

Finalmente, el entorno financiero internacional ha complejizado el panorama corporativo. A nivel global, la preparación para la transición retrocedió un 0,8% debido al encarecimiento del costo del capital y a la incertidumbre política. En consecuencia, para las pymes y grandes generadoras en Colombia se ha vuelto mucho más difícil y costoso atraer la inversión extranjera requerida para modernizar las redes eléctricas de transmisión.