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He-Man: Hollywood invierte USD 200 millones en la franquicia nacida al revés

Foto: Cortesía. Conozca la historia de la franquicia He-Man. El imperio millonario de Mattel que nació al revés: primero el juguete y luego el guion.

Estados Unidos, 6 de junio de 2026. La industria del entretenimiento global asiste al renacimiento cinematográfico de uno de los fenómenos comerciales más disruptivos del siglo XX. Con el estreno de la nueva superproducción de Hollywood dotada de un presupuesto cercano a los 200 millones de dólares, el mercado de consumo analiza el origen de este imperio. La historia de la franquicia He-Man y Masters of the Universe destaca en los anales del marketing porque se estructuró de forma inversa a la norma tradicional de la época: primero se diseñaron y distribuyeron los juguetes, y posteriormente se inventó la narrativa para sostener las ventas.

El origen en Mattel: Un modelo de negocio a la inversa

A comienzos de la década de los ochenta, la multinacional juguetera Mattel buscaba con urgencia una línea de figuras de acción capaz de competir con el éxito arrollador de la saga Star Wars de Kenner. Tras sucesivos fracasos comerciales, la compañía ejecutó un estudio de mercado enfocado en infantes.

Los resultados de los focus groups revelaron que la mayor fantasía de los niños de la época era el «poder». Utilizando esa premisa y tomando como base la estética de bárbaros al estilo de Conan, los diseñadores modificaron un muñeco de G.I. Joe recubriéndolo con arcilla hasta esculpir una figura de proporciones físicas imposibles y musculatura hipertrofiada. De este modo, en 1982 nacieron los Amos del Universo.

El salto a la pantalla de televisión y el mercado de importación

Debido a la velocidad con la que se agotaron los juguetes, la empresa se vio obligada a estructurar un trasfondo mitológico. Primero se introdujeron minicómics dentro de los empaques de los muñecos y, para 1983, se estrenó la célebre serie animada de la productora Filmation. Este show televisivo no se concibió para inspirar el arte, sino como una herramienta audiovisual de conversión publicitaria para vender más mercancía.

Por otra parte, el impacto económico en América Latina tuvo matices particulares. En mercados como el peruano, las figuras originales eran costosas debido a que no se fabricaban localmente —a diferencia de las Barbies producidas por la firma BASA—, dependiendo exclusivamente de la importación. Esto generó una ola de productos clonados de origen asiático en los mercados populares, cuya fidelidad estética distaba mucho del diseño original de Eternia.

Del fracaso de culto de 1987 a la superproducción de 2026

La primera incursión de la marca en Hollywood ocurrió en 1987 con una película protagonizada por Dolph Lundgren. Por razones presupuestarias, los guionistas trasladaron la acción de Eternia a la Tierra, provocando un rotundo fracaso de taquilla que congeló la saga por décadas. Sin embargo, con el paso de los años, dicha cinta se transformó en una pieza de culto valorada por la nostalgia.

Por consiguiente, el estreno actual de Masters of the Universe representa una de las apuestas económicas más agresivas de la industria del cine contemporáneo, apalancada por un reparto de alto perfil técnico:

  • Nicholas Galitzine encarna al guerrero He-Man.
  • Jared Leto interpreta al antagonista Skeletor.
  • Idris Elba asume el papel de Man-At-Arms.
  • Camila Mendes personifica a Teela.
  • Alison Brie realiza el rol de Evil-Lyn.
  • Morena Baccarin da vida a la Hechicera.

En conclusión, la historia de la franquicia He-Man y Masters of the Universe demuestra la eficacia del círculo comercial de Hollywood: la industria que inicialmente vendió los juguetes en los ochenta, hoy comercializa películas dirigidas a adultos de entre 45 y 55 años que buscan revivir su infancia, para posteriormente venderles los juguetes basados en la nueva película.