BOGOTÁ, 31 de mayo de 2026. El ajedrez político para la Casa de Nariño definió su primera gran coalición estratégica pocas horas después del cierre de las urnas. La excandidata presidencial Paloma Valencia apoya a Abelardo de la Espriella de forma oficial para la segunda vuelta electoral del próximo 21 de junio.
La decisión de la líder del Centro Democrático busca unificar las distintas vertientes de la centroderecha nacional. Esta unión genera un fuerte contrapeso frente a la campaña de izquierda encabezada por Iván Cepeda Castro.
El peso matemático de la alianza y el censo electoral
La movilización de los electores uribistas tradicionales se convierte en el primer gran activo de la campaña de De la Espriella. La suma de estos apoyos reconfigura las proyecciones estadísticas en las principales regiones productivas del país.
El respaldo de Valencia busca sumar una estructura de 1,6 millones de ciudadanos que votaron bajo la bandera del Centro Democrático. Las directivas de ambos movimientos instalaron una mesa técnica permanente para unificar las agendas de desarrollo sectorial.
Coincidencias programáticas: Defensa de la empresa y seguridad
Los comités políticos de las campañas aliadas identificaron una coincidencia del 90% en sus visiones sobre el manejo de la hacienda pública. El acuerdo programático prioriza el estímulo a los gremios privados y el blindaje a la propiedad agraria.
La senadora Valencia condicionó su adhesión a la inclusión de un capítulo especial de protección para los medianos productores agrícolas.
El impacto en los mercados y la respuesta del Pacto Histórico
Por otra parte, los analistas bursátiles recibieron la noticia como una señal de consolidación para las acciones del sector energético. La reactivación de las licitaciones de hidrocarburos propuesta por el bloque de derecha estabilizó el precio futuro del crudo.
La campaña de izquierda concentrará sus esfuerzos en sellar acuerdos rápidos con las huestes alternativas de Sergio Fajardo y Claudia López. Las firmas de consultoría prevén que los debates de las próximas tres semanas se centren en la viabilidad del modelo tributario. En conclusión, la adhesión uribista obliga a la izquierda a ganar las mayorías en las capitales intermedias para equilibrar la balanza.














