Las autoridades acusan al especialista de utilizar datos confidenciales, valiosos y de carácter no público de su empleador para realizar apuestas financieras con ventaja y obtener un beneficio económico directo.
Estados Unidos -28 de Mayo de 2026. Las autoridades federales de Estados Unidos señalan al empleado por obtener cerca de 1,2 millones de dólares en Polymarket. El acusado aprovechó presuntamente su acceso a métricas internas de búsqueda para anticipar los resultados de los mercados de predicción.
El cruce entre los mercados de predicciones basados en criptoactivos y el acceso a información corporativa privilegiada ha generado un nuevo precedente judicial en los Estados Unidos. La Fiscalía Federal de Nueva York presentó una demanda formal contra Michele Spagnuolo, un ingeniero de sistemas de origen italiano de 36 años empleado por la multinacional Google. Las autoridades acusan al especialista de utilizar datos confidenciales, valiosos y de carácter no público de su empleador para realizar apuestas financieras con ventaja y obtener un beneficio económico directo.
De acuerdo con el expediente judicial recabado por medios locales, el procesado enfrentará cargos criminales por fraude en el mercado de materias primas, blanqueo de capitales y fraude electrónico. Tras su comparecencia inicial ante el tribunal, el juez le otorgó la libertad condicional bajo una fianza fijada en 2,25 millones de dólares mientras avanza el proceso penal en su contra.
La mecánica del fraude en los mercados de predicción
La investigación detalla que Spagnuolo operaba en la plataforma de apuestas descentralizadas Polymarket bajo el seudónimo de «AlphaRaccoon». El ingeniero presuntamente aprovechaba su rol técnico en Google para acceder a los paneles internos de métricas comerciales de la tecnológica. Mediante esta infraestructura, monitorizaba en tiempo real el volumen exacto de las búsquedas globales de los usuarios de internet, una información clave que aún no estaba disponible para el público general.
Con esta ventaja competitiva y exclusiva, el acusado detectaba tendencias de búsqueda definitivas antes de que la plataforma Polymarket pudiera ajustar las cuotas de pago de sus apuestas. El caso central de la querella penal describe una apuesta específica sobre las métricas de finales de 2025. Spagnuolo apostó capital a que la persona más buscada en el motor de Google sería el cantante D4vd, quien recientemente enfrentó cargos judiciales por el homicidio de Celeste Rivas, una menor de 13 años de origen hispano.
En el momento de abrirse las opciones en la plataforma web, el algoritmo de Polymarket le asignaba una probabilidad cercana a cero a ese escenario meteorológico y social. Sin embargo, debido al monitoreo directo de las bases de datos de la empresa, el procesado conocía de antemano el auge masivo del término de búsqueda. Al concretarse el resultado, el ingeniero cobró un beneficio neto de 1,2 millones de dólares. La demanda judicial argumenta que, tras obtener las ganancias, Spagnuolo ejecutó transacciones financieras deliberadas para borrar el rastro del dinero y ocultar el origen ilícito de los fondos.
El segundo caso de ‘insider trading’ en apuestas descentralizadas
Este expediente corporativo no representa un hecho aislado en la jurisprudencia reciente de los mercados de predicciones digitales, los cuales permiten transaccionar capital sobre opciones binarias (sí o no) vinculadas a eventos de la vida real. La acusación contra el empleado de Google recuerda el caso del soldado estadounidense Gannon Ken Van Dyke, de 38 años. En abril pasado, la justicia procesó a Van Dyke por lucrarse en Polymarket usando información clasificada del Departamento de Defensa sobre el operativo militar que concluyó con la captura del depuesto presidente de Venezuela, Nicolás Maduro.
La proliferación de estas conductas bajo la modalidad de tráfico de información (insider trading) introduce nuevos desafíos para los oficiales de cumplimiento, los auditores informáticos y los reguladores del mercado de capitales. El uso indebido de datos masivos no solo vulnera las políticas de confidencialidad de las Big Tech, sino que amenaza la transparencia de los sistemas de apuestas y contratos inteligentes que operan en los mercados emergentes de la Web3.














