Laura Fernández se estrena como presidenta de Costa Rica. Su gabinete otorga un poder inédito al mandatario saliente, Rodrigo Chaves.
SAN JOSÉ – 5 de mayo de 2026. Costa Rica vive este viernes un relevo de mando histórico y sin precedentes. Laura Fernández toma juramento como la segunda mujer en ocupar la presidencia del país. No obstante, la estructura de su nuevo Gobierno ha generado una intensa controversia política. Por una parte, la mandataria electa nombró al presidente saliente, Rodrigo Chaves, como ministro de la Presidencia y de Hacienda. Por otra parte, expertos señalan que esta doble designación otorga una cuota de poder inédita a un mandatario que acaba de dejar el cargo.
Un gabinete bajo la lupa
En primer lugar, el doble nombramiento de Chaves ha sido interpretado por analistas como una señal de control absoluto. Al ocupar la cartera de la Presidencia, Chaves será el encargado de coordinar el gabinete y tender puentes con el Congreso. Asimismo, al asumir Hacienda, mantendrá el manejo de los recursos económicos del Estado. Según Carlos Murillo, analista internacional, esta dinámica sugiere que Chaves desconfía de una gestión independiente y busca asegurar el control en áreas críticas.
Retos en seguridad y relación con Estados Unidos
Por otro lado, la Administración de Fernández enfrentará desafíos urgentes en materia de seguridad. El país cerró el 2023 con una cifra récord de 906 homicidios, vinculados principalmente al narcotráfico. En consecuencia, se prevé que la nueva presidenta estreche aún más la cooperación con la Administración Trump. De hecho, Fernández ha calificado como una alianza «ganar-ganar» el acuerdo para recibir inmigrantes deportados desde Estados Unidos hacia territorio costarricense.
Preocupación por la libertad de prensa
Además de la política interna, los ataques a la prensa independiente siguen marcando la agenda. Durante el mandato de Chaves, Costa Rica cayó 30 puestos en la clasificación de libertad de prensa de Reporteros Sin Fronteras. Recientemente, la revocación de visas estadounidenses a directivos del diario La Nación ha encendido las alarmas. Debido a esto, sectores de la oposición y organizaciones internacionales temen que la retórica agresiva contra los medios se mantenga en este nuevo periodo de continuidad.
Finalmente, el Gobierno de Fernández contará con la fracción legislativa más grande desde 1982. Gracias al respaldo de casi la mitad de los votantes, la presidenta inicia con altas expectativas de reforma. Sin embargo, la sombra de una posible reelección inmediata y cambios en la independencia del Poder Judicial mantienen a los organismos de control en alerta. En conclusión, Costa Rica entra en una era donde la división de poderes será puesta a prueba bajo un esquema de gobernanza compartido.













