BOGOTÁ — 10 de abril de 2026. El Ministerio de Hacienda confirmó que la respuesta al hundimiento de la emergencia económica no será el recorte del gasto social, sino una nueva reforma tributaria (Ley de Financiamiento). A propósito de la reciente decisión de la Corte Constitucional de tumbar el Decreto 1390, el ministro Germán Ávila anunció en entrevista con BLU Radio que el Ejecutivo buscará recaudar $16 billones, una cifra superior a los $11 billones proyectados inicialmente. Este resultado se traduce en el traslado de la batalla fiscal al Congreso de la República, donde se revivirán propuestas como la sobretasa al sector financiero y el aumento de impuestos a licores y cigarrillos. Dicho lo anterior, el jefe de la cartera enfatizó que estos recursos son vitales para sanar el déficit de $79 billones heredado del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC).
Bajo este escenario, el Gobierno descarta tocar los programas de atención a comunidades desfavorecidas y, en su lugar, propone una revisión estricta de la inversión en infraestructura para ajustar la caja nacional.
El pulso con el Banco de la República y la Inflación
El ministro Ávila también se pronunció sobre las recientes decisiones de política monetaria, marcando una distancia clara con la Junta Directiva del Emisor. Para empezar, cuestionó la efectividad de mantener la tasa de interés en 11,25%, argumentando que esta medida no soluciona choques externos como el alza en fertilizantes y combustibles derivada de la guerra en Oriente Medio. Posteriormente, advirtió que la persistencia de tasas altas podría mermar el crecimiento del PIB en un 0,36% y elevar el desempleo en 0,18%.
En este orden de ideas, el panorama macroeconómico se describe así:
- Deuda Pública: Se ubica en el 58,5% del PIB, lo que el Gobierno considera bajo control gracias a la diversificación de acreedores.
- Inflación de Marzo: Impulsada por alimentos, servicios de energía y el sector de restaurantes/hoteles.
- Crecimiento: El Ejecutivo alerta sobre una desaceleración inducida por los altos costos de producción y la política restrictiva del Emisor.
Por consiguiente, el Gobierno propone un foro de discusión para abrir el diálogo sobre la política monetaria a otros sectores productivos y líneas de pensamiento.
Calificación de riesgo y contexto global
Respecto a la reciente baja en la calificación de riesgo por parte de S&P Global Ratings, el Ministerio de Hacienda mantuvo una postura de calma institucional. En particular, Germán Ávila señaló que esta tendencia es un fenómeno global que afecta a múltiples economías debido a la incertidumbre geopolítica. Cabe subrayar que la nueva reforma tributaria busca precisamente enviar un mensaje de sostenibilidad fiscal a las agencias calificadoras para estabilizar la percepción de inversión en Colombia.
En resumidas cuentas, el Gobierno se la juega por una nueva ley de financiamiento para evitar un «apagón» en la inversión gubernamental. Finalmente, se espera que el articulado llegue al Congreso con mensaje de urgencia en las próximas semanas.













