RIONEGRO —1 de abril de 2026. Tras cuatro años de parálisis, la concesión vial Devimed logró un hito clave para la movilidad del Oriente antioqueño. Se realizó el izaje de las cuatro vigas de 30 toneladas cada una para el puente sobre el río Negro, en el sector de Vizcaya. De esta manera, se retoman las obras de la doble calzada Tablazo-Llanogrande, un proyecto estratégico por el que transitan diariamente 16.700 vehículos. Asimismo, la reactivación fue posible gracias a la gestión de la Alcaldía de Rionegro en la adquisición del predio que faltaba para completar los estribos.
El cronograma de obra indica que los trabajos finalizarán en aproximadamente dos meses. De hecho, se espera que para finales de mayo o principios de junio el puente esté totalmente habilitado para el tránsito vehicular.
Detalles técnicos y operativos del proyecto
El montaje de las estructuras requirió maquinaria de gran calado debido a las dimensiones de las vigas, que estuvieron acopiadas en el sitio desde hace cuatro años. En primer lugar, las piezas fueron trasladadas en camabajas y elevadas con grúas de alta capacidad sobre los estribos del puente. Por otro lado, el gerente de Devimed, Germán Vélez, explicó que el tramo pendiente para finalizar la totalidad de la doble calzada es de 320 metros de longitud.
Por lo tanto, las tareas restantes se concentrarán en los siguientes puntos:
- Finalización del terraplén norte: Conexión directa con la estructura del puente.
- Obras de drenaje: Instalación de cámaras de inspección y cajas para las tuberías existentes.
- Pavimentación final: Adecuación de la capa de rodadura para el flujo vehicular.
Por consiguiente, esta obra es vital para descongestionar uno de los corredores más importantes que conecta a Rionegro con el sector de Llanogrande.
Recta final de la concesión Devimed
La entrega de este puente se da en un momento de transición para la infraestructura regional. En particular, Devimed busca avanzar en sus proyectos estratégicos antes de la finalización de su contrato de concesión, prevista para julio de 2026. Según el director de operaciones, Jhon Jairo Otálvaro, el apoyo del municipio fue determinante para destrabar el proceso predial que mantenía la obra en pausa.
En definitiva, la culminación de este tramo mejorará significativamente los tiempos de desplazamiento en la zona. Finalmente, se recomienda a los conductores transitar con precaución durante las próximas ocho semanas mientras se terminan las obras de drenaje y urbanismo. De esta forma, Rionegro cierra una deuda histórica en su infraestructura vial urbana y rural.













