BOGOTÁ — 31 de marzo de 2026. Tras la decisión del Banco de la República de elevar la tasa al 11,25%, el economista principal de BBVA Research, Alejandro Reyes, presentó una perspectiva de continuidad en el ajuste. La entidad financiera proyecta que el Emisor podría realizar incrementos adicionales por un total de 100 puntos básicos en lo que resta del año. Según el analista, estos ajustes se distribuirían probablemente en las reuniones de abril y junio, con alzas de 50 puntos cada una. De esta manera, el Banco de la República busca enviar un mensaje de anticipación para controlar las expectativas de inflación.
En consecuencia, la postura de la Junta ratifica un compromiso decidido con la estabilidad de precios. De hecho, BBVA destaca que un control temprano de la inflación podría permitir que la tasa terminal del ciclo no sea tan elevada a largo plazo.
Factores de riesgo: Guerra en Irán y presión en costos
El análisis identifica variables externas e internas que mantendrán la presión sobre el Emisor. En primer lugar, la reciente guerra en Irán genera un escenario mixto para Colombia. Por un lado, el país se beneficia de mejores términos de intercambio por el alza del petróleo. Por el contrario, el conflicto encarece bienes importados críticos como el gas y los fertilizantes.
Asimismo, BBVA Research señala otros riesgos latentes:
- Salario Mínimo: El grado de contagio del último incremento en la inflación básica.
- Alimentos: Posibles presiones por el costo de insumos agrícolas o un eventual fenómeno de «El Niño».
- Expectativas: La necesidad de que la inflación baje del 6,3% proyectado por los analistas para fin de año.
Por lo tanto, el análisis sugiere que la incertidumbre actual obliga a un monitoreo constante de los precios energéticos globales.
Actividad económica y disidencia en la Junta
A pesar del endurecimiento monetario, el mercado laboral colombiano muestra un desempeño todavía sólido. No obstante, Reyes advierte que si la moderación de la actividad económica vista a finales de 2025 se extiende, el espacio para nuevas alzas podría reducirse. En particular, el crecimiento del 2,6% el año pasado fue inferior a lo esperado, lo que genera un balance delicado para la política contraccionista.
Por otra parte, BBVA destaca la postura «abiertamente disidente» del Ministro de Hacienda frente a la mayoría de la Junta. En definitiva, mientras el Gobierno argumenta que el choque es de oferta y no de demanda, la mayoría del Banco de la República mantiene su enfoque en frenar la inercia inflacionaria. Finalmente, la senda de tasas dependerá de si el consumo y la inversión se enfrían lo suficiente para estabilizar la moneda nacional frente a los choques externos.














