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Celsia revoluciona el mercado de capitales: Hoja de ruta al 2030 para duplicar su valor y una ambiciosa readquisición de acciones

Foto: Archivo Personal. Análisis profundo de la Asamblea de Celsia 2026. Detalles de la readquisición a $9.002, dividendos y plan de inversión de USD 500M en Perú.

MEDELLÍN26 de marzo de 2026. En una jornada que marcará un antes y un después para los inversionistas del sector energético en Colombia, Celsia (la empresa de energía del Grupo Argos) presentó durante su Asamblea General de Accionistas una estrategia de remuneración y crecimiento sin precedentes. Bajo el liderazgo de su equipo financiero, encabezado por Esteban Piedrahita, la compañía no solo anunció un dividendo atractivo, sino que lanzó una «operación de choque» para cerrar la brecha entre su precio en bolsa y su valor real: una readquisición de acciones a un precio fundamental de $9.002.

La noticia, que cayó como un «golpe» positivo y sorpresivo en la Bolsa de Valores de Colombia (BVC), se complementa con una visión de largo plazo que busca llevar la acción a los $18.000 para el año 2030, apoyada en una expansión agresiva en Perú y una consolidación de su modelo de gestión de activos.

El «Mecanismo 9.002»: Innovación en la remuneración al accionista

Uno de los puntos más debatidos y finalmente aprobados en la Asamblea fue el decreto de distribución de utilidades del ejercicio 2025. Celsia ha optado por un camino dual que rompe con la tradición de los dividendos lineales.

Readquisición especial en abril

La compañía destinará recursos para la compra de hasta 16,6 millones de acciones propias. Lo disruptivo no es la compra en sí, sino el precio fijado: $9.002 por acción. Este valor es significativamente superior al precio de mercado actual, lo que representa una prima de valorización inmediata para quienes decidan participar.

Este mecanismo, que se ejecutará durante el mes de abril de 2026, ha sido diseñado bajo una estructura de «rondas sucesivas uno a uno». Según explicó la dirección financiera, esto permite que tanto los grandes fondos como los accionistas minoritarios tengan las mismas oportunidades de vender. Si tras la primera ronda de adjudicación por prorrata quedan acciones disponibles, el sistema tomará de a una acción por inversionista en turnos sucesivos, permitiendo que los más pequeños reciban una remuneración proporcionalmente mayor que si solo fuera un dividendo estándar.

El dividendo ordinario

Complementando la readquisición, se aprobó un dividendo ordinario de $208 por acción. A diferencia de los cuatro pagos trimestrales habituales, este año se distribuirá en tres cuotas:

  • Julio 2026
  • Octubre 2026
  • Enero 2027

Esta estructura permite que el primer gran flujo de caja para el accionista ocurra en abril mediante la venta de sus acciones a valor fundamental, optimizando además el impacto fiscal de la operación.

La ciencia detrás del número: ¿Por qué $9.002?

La cifra de $9.002 no fue un número redondo elegido al azar. La administración de Celsia ha insistido en que el valor de mercado de la compañía en la BVC no refleja la realidad de sus activos ni su capacidad de generación de caja. Para dotar de total transparencia y rigor técnico al proceso, la empresa contrató dos valoraciones independientes:

  1. Banca de Inversión Local: Una firma con más de 15 años de experiencia en Medellín analizó todos los modelos de negocio, desde la distribución en el Valle hasta los activos eólicos. Su conclusión situó el valor justo en los $9.002.
  2. Banca de Inversión de Bancolombia: Actuó como un segundo validador o fairness opinion, revisando la metodología y confirmando que el precio propuesto a los accionistas es técnicamente sólido y justo.

«Sabíamos que el valor fundamental excedía por mucho el valor de mercado. Queríamos ponerle la cereza al pastel con un número específico que le contara a los inversionistas el potencial real que tienen en sus manos», señaló Esteban Piedrahíta.

Estrategia dual: Servicios de energía y gestión de activos

Para sostener este valor y alcanzar la meta de los $18.000 en 2030, Celsia ha dividido su operación en dos grandes pilares que recibirán inversiones masivas durante este año:

Pilar A: Servicios de Energía (Distribución y Transmisión)

Con una inversión proyectada de $300.000 millones, este negocio se centra en el mercado regulado del Valle del Cauca y Tolima. El objetivo es acompañar el auge de nuevas unidades residenciales y mejorar los indicadores de calidad del servicio (SAIDI y SAIFI), una obsesión técnica de la compañía para mantenerse como líder en eficiencia operativa.

Pilar B: Gestión de Activos (Asset Management)

Este es el brazo de expansión internacional y de gran escala. Celsia espera desplegar cerca de USD 500 millones en activos nuevos. La joya de la corona en este frente es la planta que actualmente construyen en Perú, que absorberá casi la mitad de dicho capital. Bajo este modelo, Celsia actúa como gestor especializado junto a otros inversionistas, obteniendo retornos preferentes por su know-how en operación y construcción.

Ambición 2030: El reto de duplicar el valor

La meta de la Junta Directiva es ambiciosa: duplicar el valor fundamental de la compañía en cuatro años. Si el punto de partida son los $9.002 de hoy, el objetivo es llegar a los $18.000 en 2030.

Esta proyección se basa en:

  • Eficiencia radical: Continuar reduciendo costos operativos mediante la digitalización de redes.
  • Expansión geográfica: Consolidar la presencia en mercados con regulación estable como Perú.
  • Pipeline de proyectos: Ejecutar la cartera de proyectos de energía renovable (solar y eólica) que ya tienen en desarrollo.
Segmento de NegocioInversión 2026Meta estratégica
Servicios de Energía$300.000 Millones COPMejorar calidad y eficiencia en red local.
Gestión de Activos$500 Millones USDExpandir capacidad instalada en Perú y Latam.
Readquisición16,6 Millones de accionesRecuperar valor de mercado hacia el fundamental.

5. Contexto y señales de mercado

El éxito de este plan depende, en gran medida, de factores externos. La dirección de Celsia hizo un llamado enfático a la necesidad de estabilidad regulatoria y señales claras por parte del Gobierno Nacional. Para que una empresa de servicios públicos pueda moverse con la rapidez que exige la transición energética, requiere un entorno jurídico que no cambie las reglas de juego a mitad del camino.

«La meta es retadora, pero el talento humano y los activos están ahí. Necesitamos que los mercados de regulación nos permitan movernos a la velocidad que el planeta y los accionistas demandan», concluyó el reporte de la asamblea.