Rionegro, 27 de febrero de 2026. El Ministerio de Transporte y la ANI confirmaron que el Aeropuerto Internacional José María Córdova (Rionegro) operará con restricciones nocturnas hasta el próximo 6 de marzo. La concesionaria Airplan intervendrá cerca de 1.981 m2 de pista y plataformas para garantizar la seguridad en despegues y aterrizajes.
Aunque las obras están coordinadas con las aerolíneas, los pasajeros con vuelos en la madrugada deberán validar cambios en sus itinerarios debido a la suspensión total de operaciones entre las 00:30 a.m. y las 5:30 a.m.
Una cirugía necesaria para la competitividad aérea
El mantenimiento preventivo es clave para un aeropuerto que soporta el crecimiento del turismo y la carga en el departamento. En primer lugar, la intervención técnica es ambiciosa: se rehabilitarán 262,14 $m^3$ de pavimento y se reinstalarán redes eléctricas críticas. Por esta razón, la ejecución se concentró en una ventana de 55 horas distribuidas en jornadas nocturnas, buscando minimizar el impacto en las horas valle de la terminal.
Sin embargo, la logística para los viajeros es el punto sensible. En consecuencia, la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) ha sido enfática en que la suspensión de operaciones es absoluta durante el horario establecido. De igual manera, Milena Jiménez, vicepresidenta de Gestión Contractual, destacó que estas mesas de trabajo previas con la autoridad aeronáutica permitieron que las aerolíneas ajustaran sus cronogramas con antelación para evitar traumatismos masivos.
Recomendaciones para el Viajero
Por otro lado, si usted tiene programado un viaje durante estos días, es vital que se comunique con su operadora de vuelo. Asimismo, tenga en cuenta que el transporte terrestre hacia Rionegro podría presentar variaciones en su flujo habitual debido a la reprogramación de vuelos de madrugada hacia horas de mayor tráfico.
Finalmente, el objetivo de Airplan y la ANI es que tras el 6 de marzo, el José María Córdova recupere su plena operatividad con una pista más segura y eficiente, reduciendo el riesgo de cierres imprevistos por baches o fallas eléctricas en el futuro cercano.














