Bogotá, 16 de febrero de 2026. La suspensión provisional del incremento del salario mínimo para 2026 no es solo un trámite jurídico; es un choque de visiones sobre cómo debe funcionar la economía en Colombia. Al invocar el Artículo 53 de la Constitución, el Ejecutivo busca blindar su decisión argumentando que el salario no es solo una variable técnica de inflación y productividad, sino un derecho humano que debe garantizar la subsistencia digna.
El valor agregado de esta situación radica en la estrategia del «hecho cumplido». El presidente Gustavo Petro ha sido enfático: el decreto suspendido ya incorporaba los criterios económicos necesarios y su anulación, a su juicio, deteriora el poder adquisitivo. La confrontación ahora se traslada a la Comisión Permanente de Concertación, donde el Gobierno intentará demostrar, con nuevos estudios en mano, que subir el sueldo a $2 millones (incluyendo auxilio de transporte) no fue el responsable de la inflación de enero.
¿Qué pasará en los próximos 8 días?
El fallo del Consejo de Estado dejó un vacío que debe llenarse con urgencia. El Ejecutivo tiene un plazo perentorio para expedir un decreto transitorio. Esto es lo que viene en la agenda nacional:
- Lunes 16 de febrero (10:00 AM): Reunión definitiva en el Ministerio del Trabajo. El ministro Antonio Sanguino buscará un acuerdo con empresarios y sindicatos sobre una cifra temporal. El tono de la reunión será tenso, dado que Petro ha planteado este escenario como una elección para los empresarios: o un «pacto social» o la «confrontación».
- La Apelación: El Gobierno, a través del ministro del Interior, Armando Benedetti, interpondrá un recurso de apelación. El objetivo es que se revoque la suspensión y se mantenga el 23,7% original mientras se decide el fondo del asunto.
- Análisis de Variables: Más allá de la inflación, el Ministerio estudiará cómo las tasas de interés están golpeando el empleo, intentando usar este argumento para justificar la necesidad de inyectar liquidez a los hogares vía salario.
El impacto en el ciudadano de a pie
Para el trabajador que ya vio reflejado el aumento en su primer mes del año, la incertidumbre es total. Si bien el Consejo de Estado protege los pagos ya realizados, el nuevo decreto transitorio podría fijar una cifra menor para los meses venideros. Esto afectaría no solo el salario neto, sino el auxilio de transporte, que es el sustento diario de movilidad para la clase trabajadora.
El presidente ha pedido también una reunión con movimientos sociales, lo que sugiere que, de no haber un acuerdo el lunes, el debate salarial podría trasladarse de las oficinas a las calles. La estabilidad económica del 2026 depende hoy de la capacidad de concertar un número que la justicia considere técnico y que el Gobierno considere vital.














