Medellín 9 de febrero de 2026. Medellín comenzó el año con una fuerte tensión en los precios. Según el Dane, la ciudad registró una inflación mensual del 1,43 % en enero. Esta cifra sitúa a la capital antioqueña como la cuarta ciudad más costosa de Colombia. El dato local supera el promedio nacional del 1,18 % y enciende las alarmas sobre el poder adquisitivo regional.
La división de Transporte impulsó este fenómeno de manera decisiva. El sistema integrado del Valle de Aburrá ajustó sus tarifas en un 11,9 % para el Metro, tranvía y cables. Este cambio impactó de inmediato el presupuesto de los ciudadanos. El rubro de movilidad creció un 3,21 %, lo que representa la quinta variación más alta del país. Los usuarios ahora pagan hasta 450 pesos adicionales por cada trayecto.
Efecto dominó en restaurantes y salud
La presión inflacionaria no fue un evento aislado en la movilidad. El sector de Restaurantes y Hoteles reportó un incremento del 2,61 %. Este repunte responde al alza en los insumos y el costo de los servicios. Por su parte, la salud registró una subida del 2,18 %. Los ajustes en medicinas y citas especializadas golpearon directamente la capacidad de gasto de los hogares paisas.
A diferencia de periodos anteriores, los servicios y la logística urbana lideran la tendencia en 2026. Alimentos y bebidas no alcohólicas subieron un 1,90 %, mientras sectores como Educación (0,00 %) y Recreación (0,02 %) mantuvieron la estabilidad. Pese a estos respiros, el IPC anual de Medellín escaló al 5,46 %. Esta cifra supera la media nacional del 5,35 %.
Medellín frente al panorama nacional
Bucaramanga, Ibagué y Manizales superaron a Medellín en inflación mensual. Sin embargo, la capital de Antioquia mantiene una dinámica de precios al alza que no cede. Los analistas sugieren que los altos costos operativos condicionarán las decisiones de consumo durante el primer semestre.
La economía local enfrenta una prueba de resiliencia importante. El «corrientazo», el pasaje de Metro y la atención médica hoy pesan más en la billetera. Medellín debe vigilar sus indicadores para evitar que el crecimiento de los precios frene la inversión regional.












