Leticia, enero 29 de 2026. En la nueva economía del turismo de 2026, el éxito ya no se mide únicamente por la ocupación hotelera, sino por el impacto positivo en el ecosistema y la preservación del patrimonio biocultural. Calanoa Amazonas, una reserva natural y hotel boutique ubicada junto al Parque Nacional Natural Amacayacu, se ha erigido como el máximo exponente de esta tendencia. Al cierre de 2025, el proyecto fue galardonado con cuatro distinciones internacionales, incluyendo tres premios en los Sustainable Luxury Hotel Awards y, por segundo año consecutivo, el reconocimiento a Mejor Experiencia Inmersiva por Condé Nast Traveler.
Lo que comenzó hace cuatro décadas como un proyecto artístico de Diego Samper y Marlene Escobar, hoy es un referente global que demuestra cómo la selva amazónica puede ser habitada con sensibilidad y rentabilidad. Con el respaldo de ProColombia, Calanoa ha logrado posicionar a la Amazonía colombiana en la exclusiva «Lista de Oro» del turismo mundial, probando que el lujo contemporáneo no reside en la opulencia, sino en la autenticidad y la regeneración del entorno.
Un modelo de conservación premiado
Calanoa no es un hotel tradicional; es un proyecto vivo de 40 años que integra arte, educación e investigación. Su modelo operativo se basa en la arquitectura bioclimática, utilizando materiales locales y técnicas ancestrales que minimizan la huella de carbono. Esta infraestructura, lejos de ser una limitación, ha sido el motor de sus recientes galardones en categorías como Most Sustainable Luxury Rainforest Retreat.
La trayectoria de Calanoa, con siete premios internacionales en los últimos dos años, refleja un cambio en la demanda del mercado de alto nivel. Los viajeros de mercados estratégicos (Europa y Norteamérica) buscan hoy destinos que ofrezcan seguridad biocultural y una conexión real con el territorio, elementos que la Fundación Calanoa garantiza mediante la restauración de corredores biológicos y el fortalecimiento de prácticas ancestrales con las comunidades Ticuna, Cocama y Murui.
El «Por Qué»: Turismo regenerativo vs. turismo sostenible
Para entender por qué Calanoa domina los rankings internacionales, es necesario distinguir entre sostenibilidad y regeneración. Mientras la sostenibilidad busca «no dañar», el turismo regenerativo busca «sanar» el vínculo entre el humano y la naturaleza.
Analogía: Si el turismo tradicional es una fotografía donde el visitante es un espectador externo, Calanoa es un taller de restauración. El huésped no solo observa la selva; participa en un ecosistema donde su presencia financia la transmisión de saberes indígenas y la protección del bosque primario. Esta visión integral —ecológica, cultural y económica— es lo que Carmen Caballero, presidenta de ProColombia, define como el tipo de turismo que el país necesita para valorar lo ancestral y generar oportunidades reales.
Oportunidades y orgullo nacional
El reconocimiento global de Calanoa tiene efectos directos que trascienden las fronteras de la selva:
- Desarrollo Comunitario: El hotel trabaja de forma colaborativa con comunidades indígenas, generando empleos dignos que no dependen de la explotación de recursos naturales, sino de la guía experta y el saber ancestral.
- Reputación País: Estos premios actúan como una «garantía de calidad» para Colombia, elevando el valor percibido del destino y atrayendo a un perfil de turista que gasta más y cuida mejor el entorno.
- Preservación de Saberes: Al valorar la gastronomía y las técnicas constructivas locales, se incentiva a las nuevas generaciones de las comunidades a mantener viva su cultura, viendo en ella una vía de desarrollo económico sostenible.
La Amazonía como referente global
De cara al resto de 2026, la consolidación de Calanoa proyecta a la región amazónica como el destino de lujo consciente más importante de Sudamérica. La tendencia de grupos pequeños y experiencias personalizadas, que prioriza la calidad del encuentro sobre la masa, se perfila como el estándar para los proyectos que colindan con parques nacionales. Se espera que el modelo de Calanoa sea replicado en otros biomas colombianos, impulsando una red de alojamientos de alto valor biocultural.








