Estados Unidos, 8 de enero de 2026. En 2011, Elon Musk descartó a BYD como un competidor relevante para Tesla. Sin embargo, catorce años después, la historia dio un giro significativo. En 2025, el fabricante chino superó al pionero estadounidense y se convirtió en el mayor vendedor de vehículos eléctricos del mundo.
Según los datos publicados esta semana por ambas compañías, BYD vendió 2,26 millones de vehículos eléctricos en 2025, lo que representa un crecimiento cercano al 28 % frente a 2024. En contraste, Tesla entregó 1,6 millones de unidades, una caída del 8,6 %, la mayor reducción anual en su historia.
Este resultado resulta aún más llamativo si se tiene en cuenta que los vehículos eléctricos de BYD no se comercializan en Estados Unidos, mientras que China es el segundo mercado más importante para Tesla.
Tesla enfrenta un año difícil
Tesla completó así su segundo año consecutivo de caída en ventas. En 2024, la compañía ya había reportado un descenso leve del 1 %, pero en 2025 la contracción fue mucho más pronunciada.
Durante el cuarto trimestre, las entregas de Tesla alcanzaron 418.000 unidades, un 15,6 % menos que en el mismo periodo del año anterior. Además, la cifra quedó muy por debajo del récord logrado en el tercer trimestre, cuando muchos compradores adelantaron sus compras antes de que venciera el crédito fiscal de US$ 7.500 en Estados Unidos.
Aunque Tesla no publica ventas por regiones, casi la mitad de sus ingresos proviene del mercado estadounidense, según sus reportes financieros. Por ello, la desaceleración en EE. UU. tuvo un impacto directo en sus resultados globales.
A esto se sumó el aumento de la competencia, tanto de fabricantes chinos como de marcas tradicionales, así como el rechazo de algunos consumidores frente a la participación política de Elon Musk. Incluso, a comienzos de año se registraron protestas frente a concesionarios de Tesla en Europa y Estados Unidos.
Estrategias que no lograron frenar la caída
Para mitigar el impacto del fin del incentivo fiscal, Tesla lanzó versiones más económicas de los modelos Model 3 y Model Y. No obstante, estos vehículos ofrecen menor autonomía y menos características, lo que limitó su atractivo.
Pese a este contexto, Musk logró recuperar un paquete salarial de US$ 139.000 millones, luego de que la Corte Suprema de Delaware restituyera la compensación aprobada originalmente en 2018.
BYD crece, pero enfrenta nuevos retos
BYD alcanzó este liderazgo global en medio de una intensa guerra de precios en China, su principal mercado. Esta presión llevó a la compañía a acelerar su expansión internacional, aunque su estrategia de bajos precios ha generado mayor escrutinio y nuevos aranceles en varios países.
En total, BYD vendió más de 4,6 millones de vehículos en 2025, incluyendo eléctricos e híbridos. Sin embargo, el crecimiento fue el más lento en cinco años y las ganancias cayeron durante el segundo y tercer trimestre.
Además, la competencia interna sigue siendo feroz. China cuenta con cerca de 150 marcas de automóviles y más de 50 fabricantes de vehículos eléctricos, según HSBC. Rivales como Geely, Leapmotor y Xiaomi han reducido progresivamente la participación de mercado de BYD.
Entre 2023 y 2025, su cuota pasó del 35 % al 29 %, de acuerdo con la Asociación China de Autos de Pasajeros.
El futuro del liderazgo eléctrico
El fundador y CEO de BYD, Wang Chuanfu, reconoció que la empresa perdió parte de su ventaja tecnológica y que necesita mayor diferenciación de producto. No obstante, aseguró que la compañía presentará nuevas tecnologías en el corto plazo.
Mientras tanto, Tesla cerró 2025 con una subida bursátil del 18,6 %, impulsada por las expectativas sobre los robotaxis y los robots humanoides prometidos por Musk. Sin embargo, el despliegue real de estos proyectos sigue siendo limitado.
Así, el liderazgo global de BYD marca un cambio estructural en la industria de los vehículos eléctricos, en un mercado cada vez más competitivo y dinámico.














