Bogotá, 29 de diciembre de 2025. Diciembre se convierte en el mes decisivo para la caja de las MiPyme colombianas, en un 2025 de costos crecientes, márgenes estrechos y ciclos de pago extendidos. El pico de obligaciones –primas, inventarios, cierres contables y ajustes fiscales– coincide con retrasos en cobros, generando descalce que condicionará la capacidad operativa y financiera con la que las empresas encararán el primer trimestre de 2026.
Nicolás Villa, CEO y cofundador de Platam (fintech especializada en liquidez empresarial), advirtió: “La salud financiera del Q1 2026 se juega en diciembre. Empresas que entren con liquidez limitada enfrentarán mayores riesgos operativos, menos reacción y decisiones condicionadas. La liquidez dejó de ser operativa y se volvió totalmente estratégica”.
La inflación anual del 5,51 % (octubre, Dane) elevó insumos, logística, servicios y energía, mientras la tasa de política monetaria del Banco de la República se mantuvo en 9,25 % en noviembre/diciembre, encareciendo financiamiento.
Doble presión: más gastos, menos liquidez para 2026
Sectores como comercio, logística y manufactura invierten capital en operación antes de ver retorno, agravado por facturas >60-90 días en segundo semestre. Este efecto dominó genera renegociación de plazos y tensión al iniciar 2026 con caja ajustada.
Villa agregó: “2025 amplificó márgenes ajustados y pagos largos. En diciembre sale más dinero y algunos ingresos se retrasan, especialmente B2B. Por eso soluciones flexibles dispararon demanda”.
Liquidez inteligente: clave para un 2026 estable
Frente al escenario, MiPyme aceleran adopción de herramientas que anticipan ingresos y proyectan caja con precisión. Platam reportó crecimiento relevante en líneas rotativas ($500.000 a $60 millones), basadas en ventas reales (no historial crediticio), liberando flujo sin procesos lentos o documentación excesiva.
A la fecha, acompañó más de 1.500 MiPyme y movilizó >USD 30 millones en liquidez.
“El enfoque no es solo atravesar diciembre: es iniciar 2026 con solidez, sin rezagos ni frenos por falta de caja. Con tecnología y análisis, liquidez se convierte en ventaja estratégica real”, puntualizó Villa.
En un arranque de 2026 con ajustes fiscales, emergencia económica y posibles nuevos tributos, las MiPyme priorizan predictibilidad: saber con exactitud cuándo tendrán liquidez para proteger ciclos y evitar estrés financiero en primeros meses.












