Bogotá, 20 de diciembre de 2025. La Junta Directiva del Banco de la República decidió este viernes mantener inalterada la tasa de intervención en 9,25%, completando ocho meses consecutivos sin ajustes. La última modificación fue en abril, con una reducción de 25 puntos básicos desde 9,50 %. La votación fue 4 a favor de estabilidad, contra dos por recorte de 50 pb (incluido el ministro de Hacienda, Germán Ávila) y uno por 25 pb.
Leonardo Villar, gerente general del Emisor, explicó que la decisión responde a la dinámica inflacionaria reciente: “Mientras la inflación se mantenga lejos del rango meta, mantendremos una política restrictiva que no permite grandes movimientos en la tasa”.
Inflación estancada: el factor que frena recortes
Villar destacó que la inflación proyectada para cierre de 2025 (5,2 %) es idéntica a la de 2024, marcando el quinto año consecutivo por encima de la meta (3 % ±1 %). “Independientemente de las bondades del mínimo, un aumento más alto hace más difícil y costoso el proceso de reducción de inflación”, advirtió.
El ministro Ávila, disidente, insistió en que el escenario permitía recortes por moderación en noviembre, pero la mayoría priorizó anclar expectativas desancladas.
Analistas: cautela hasta finales de 2026
La decisión alineó con el consenso del mercado (encuesta Anif: 93 % esperaba estabilidad).
- David Cubides (Banco de Occidente): “Tasas altas anclan expectativas. La Junta opta por cautela; no vemos movimientos en corto plazo, recortes hasta finales de 2026”.
- Juana Téllez (BBVA Research): Inflación cerrará 2026 en 4,5 % (vs. 5,2 % 2025). Decisiones dependerán de salario mínimo, indexación, demanda interna, gasto público y déficit comercial. Sobre emergencia económica: “Esperaremos decreto para estudio cuidadoso”.
- Jackeline Piraján (Davibank): La reunión da pistas para 2026: observancia estricta a inflación y choques como el mínimo.
Rumores de posible alza (primera en 30 meses) se disiparon: la Junta evita señales expansivas ante inflación rígida.
¿Qué significa para hogares y empresas?
- Crédito caro persiste: hipotecas, vehículos y consumo siguen costosos.
- Protección contra inflación: evita repunte de precios por demanda excesiva.
- 2026 en pausa: recortes graduales solo si IPC converge a meta (proyectado >4 %).
Con salario mínimo pendiente (negociación distantes: gremios 7,21 %, sindicatos 16 %) y posible emergencia económica, el Emisor envía mensaje claro: prioridad absoluta al control inflacionario, incluso a costa de crecimiento más lento.
Cierre de 2025 con tasas congeladas: estabilidad monetaria, pero sin alivio inmediato para deudores.














