Bogotá, 16 de diciembre de 2025. En un momento en que la inclusión financiera se convierte en prioridad nacional –con más de 10 millones de adultos colombianos sin acceso a crédito formal, según el Banco de la República–, la fintech Kala anunció el cierre de una ronda de financiamiento por USD $55 millones en deuda. Sumados a los USD $6 millones en equity de rondas anteriores, la compañía alcanza un total de USD $61 millones levantados, casi todos de inversionistas internacionales.
Esta inyección de capital no es solo una cifra: es un respaldo masivo a una misión clara y simple, como la define su CEO Manuel Alemán: “Abrir puertas a quienes la banca tradicional se las cerró”.
¿Para qué se usarán exactamente estos fondos?
La respuesta es directa: 100 % para colocar más créditos. Kala es rentable en sus operaciones, lo que permite destinar la totalidad del nuevo capital a su core: otorgar préstamos rápidos y accesibles a personas de estratos 2 y 3 que el sistema bancario rechaza o ignora.
“Trabajamos para dar oportunidades de crédito a quienes solo han recibido excusas o rechazos. Gracias a nuestra tecnología desarrollada especialmente para estos clientes, ofrecemos respuestas rápidas. Nuestro objetivo es reducir la fricción, operar con eficiencia y hacer del acceso al crédito una realidad”, explica Alemán.
Kala atiende a clientes en todo el país, incluyendo personas hasta de 90 años, y utiliza el crédito como herramienta de transformación social, no solo como producto financiero.
Cifras que muestran impacto real y crecimiento sostenido
El desempeño de Kala en 2025 habla por sí solo:
- Más de 10.000 clientes atendidos en lo que va del año.
- Proyección de cierre: más de $150.000 millones colocados en créditos.
- 73 % de los clientes actuales nunca habían recibido una oportunidad de la banca tradicional.
- Rentabilidad operativa: todo el capital nuevo va directo a préstamos, sin necesidad de cubrir pérdidas.
- Confianza global: prácticamente todos los recursos provienen de inversionistas internacionales.
Manuel Alemán lo resume con orgullo: “Nos llena de responsabilidad la confianza que inversionistas globales depositan en nosotros. Esto demuestra que, con talento, experiencia e innovación tecnológica, el mercado colombiano de crédito es muy atractivo para la inversión”.
Kala: tecnología al servicio de la inclusión
La fintech se diferencia por su modelo tecnológico diseñado desde cero para el perfil del cliente no bancarizado: respuestas rápidas, procesos simples y evaluación basada en datos alternativos (no solo centrales de riesgo tradicionales). Esto permite aprobar créditos que la banca considera “de alto riesgo”, pero que Kala gestiona con eficiencia y baja morosidad.
En un país donde la informalidad supera el 50 % y millones de personas dependen de prestamistas informales con tasas abusivas, Kala representa una alternativa responsable: crédito formal, regulado y con propósito social.
Un cierre de año que abre puertas para 2026
Con esta ronda, Kala no solo asegura capacidad para atender a miles de clientes más en 2025, sino que se posiciona como un actor clave en la inclusión financiera colombiana. La confianza de inversionistas internacionales valida un modelo que funciona: rentable, escalable y con impacto real en estratos 2 y 3.
“El crédito es una herramienta de transformación. Queremos que quienes el sistema olvidó tengan la oportunidad de construir futuro”, cierra Alemán.
En un 2025 que termina con retos económicos para muchos hogares, Kala envía un mensaje potente: la tecnología financiera puede ser aliada de los más vulnerables, abriendo puertas que parecían cerradas para siempre.














