São Paulo (Brasil), 4 de diciembre de 2025 – Juan Valdez, el poncho y el sombrero más famosos del café colombiano, ya tienen casa en Brasil. La Federación Nacional de Cafeteros abrió la primera tienda de la marca en São Paulo, la capital económica del gigante suramericano y el corazón del mayor consumo de café de toda América Latina.
Un café colombiano en la tierra del café
Brasil produce casi el 40 % del café del mundo y es el segundo país que más café consume (solo lo supera Estados Unidos). Cada día, millones de brasileños toman café en casa, en la oficina o en la esquina. Ahora, entre tantas opciones, apareció una nueva: una taza 100 % colombiana, con el sello de la Federación y el sabor suave y aromático que nos identifica.
“La inauguración de nuestra primera tienda en Brasil es un hito que nos llena de orgullo”, dijo Germán Bahamón, gerente general de la Federación Nacional de Cafeteros. “Compartimos la misma pasión por el café, somos parte de una misma historia como países productores y nuestra cultura latina nos une con afecto, respeto y admiración mutua”.
La tienda está ubicada en São Paulo y funciona con socios locales que conocen el mercado. Bahamón explicó que desde que llegó a la gerencia ha trabajado para acercar a Colombia y Brasil: “Son dos gigantes cafeteros que, en vez de competir, pueden complementarse”.
¿Por qué Brasil y por qué ahora?
Aunque Brasil es el rey de la cantidad, el café colombiano siempre se ha vendido como el rey de la calidad. Los brasileños están acostumbrados a cafés más fuertes y baratos; Juan Valdez llega a ofrecerles algo diferente: un café suave, premium, con trazabilidad desde la finca hasta la taza.
Además, Brasil tiene 215 millones de habitantes y una clase media que crece y quiere probar cosas nuevas. Una sola tienda en São Paulo es apenas el comienzo: la idea es que los brasileños descubran el café colombiano y se enamoren, igual que pasó en Estados Unidos, Europa o Asia.
El futuro: más ponchos en Brasil
La Federación no dijo cuántas tiendas abrirá ni cuándo, pero dejó claro que esta primera es la prueba de fuego. Si funciona (y todo indica que sí), vendrán más en Río, Brasilia, Belo Horizonte y otras ciudades grandes.
“Trabajaremos juntos para ofrecer la mejor experiencia, para crecer y para que Brasil descubra, disfrute y ame el sabor de Colombia”, cerró Bahamón.
En pocas palabras: el café colombiano ya no solo se exporta en sacos. Ahora también se toma caliente, recién preparado y con orgullo paisa en el país vecino más grande del mundo. Juan Valdez acaba de cruzar la frontera… y parece que se quedará.














