Advertisement

OCDE proyecta crecimiento estable para Colombia de 2,8% en 2025 y 2026

El Presupuesto 2026 generó fuertes críticas por parte de expertos quienes señalan un aumento desmedido en gastos de funcionamiento.

Bogotá, 2 de diciembre de 2025. A finales de 2025, tres de las instituciones económicas más importantes del mundo (OCDE, Banco Mundial y Cepal) actualizaron sus pronósticos y coincidieron en algo: la economía global está aguantando mejor de lo que muchos pensaban, sobre todo gracias al enorme impulso que está dando la inversión en inteligencia artificial (IA). Sin embargo, para Colombia el crecimiento será estable pero no explosivo: entre 2,5 % y 2,8 % anual entre 2025 y 2027.

¿Qué dice cada organismo sobre Colombia?

  • OCDE (diciembre 2025): 2025 → 2,8 % 2026 → 2,8 % 2027 → 2,7 %
  • Banco Mundial (diciembre 2025): 2025 → 2,5 % 2026 → 2,7 %
  • Cepal (diciembre 2025): 2025 → 2,5 % (mantiene su cifra de abril)

En otras palabras, todas ven a Colombia creciendo por encima del promedio de América Latina (que apenas llegará al 2,2 %), pero lejos de los 4 % o 5 % que el país alcanzó en años de bonanza petrolera.

¿Por qué el mundo no se está enfriando tanto como se temía?

La gran sorpresa positiva es la inteligencia artificial. Empresas como Nvidia, Microsoft, Google y Amazon están invirtiendo miles de millones de dólares en centros de datos, chips especiales y nuevas tecnologías. Esto está creando empleos, aumentando el comercio de equipos tecnológicos y dando un empujón importante a la economía de Estados Unidos y de otros países desarrollados.

La OCDE calcula que, sin el boom de la IA, la economía estadounidense habría caído 0,1 % en la primera mitad de 2025. Gracias a ese impulso, ahora se espera que EE. UU. crezca 2 % este año y 1,7 % en 2026.

¿Qué frena un crecimiento más rápido en Colombia?

Aunque la economía colombiana está estable, hay varios factores que impiden que acelere más:

  1. Menos exportaciones de petróleo y carbón La producción nacional sigue bajando poco a poco y los precios internacionales del crudo no son tan altos como antes. Esto hace que el país gane menos dólares por fuera.
  2. La inversión privada todavía va despacio Muchas empresas esperan más claridad en temas de impuestos, licencias ambientales y seguridad jurídica antes de hacer proyectos grandes. La OCDE dice que la inversión empezará a recuperarse en 2026-2027, pero será gradual.
  3. La inflación baja, pero no llega al 3 % todavía Los precios seguirán disminuyendo, pero se mantendrán un poquito por encima del objetivo del Banco de la República hasta 2027. Por eso las tasas de interés bajarán más despacio.
  4. El comercio mundial se enfría por los nuevos aranceles Estados Unidos está poniendo impuestos más altos a productos de China, México y otros países. Eso subirá los precios de celulares, electrodomésticos y ropa que Colombia importa, y afectará un poco el consumo.

¿Qué cosas sí están ayudando a Colombia?

  • El consumo de las familias se mantiene firme porque hay más empleo formal que en 2023-2024.
  • La construcción de vivienda (tanto VIS como no VIS) y algunos proyectos de infraestructura están jalando la economía.
  • El turismo, los restaurantes, el transporte y los servicios siguen creciendo bien.

¿Qué pasa con la inflación y las tasas de interés?

La buena noticia es que la inflación seguirá bajando en casi todo el mundo. En Colombia llegará cerca del 3 % en 2027. Eso permitirá que el Banco de la República siga reduciendo su tasa de interés (probablemente llegue a un solo dígito en 2026), haciendo más baratos los créditos de vivienda, vehículo y libre inversión.

¿Qué significa todo esto para una familia colombiana?

  • Habrá más empleo que hace dos años, aunque no al ritmo de antes.
  • Las cuotas de los créditos bajarán poco a poco.
  • El dinero rendirá un poquito más porque la inflación se controla.
  • Algunos productos importados podrán subir un poco de precio por los aranceles mundiales.

En conclusión, Colombia no tendrá un “boom” económico en los próximos dos años, pero tampoco caerá en recesión. Será un crecimiento tranquilo y predecible que permitirá seguir recuperando lo perdido en años difíciles y mantener la estabilidad que tanto valoran las familias y las empresas. La clave estará en cuidar la confianza de los inversionistas y aprovechar sectores como el turismo, la construcción y los servicios.