Cartagena, 27 de noviembre de 2025. Durante la instalación del XXII Congreso Nacional de Infraestructura, Juan Martín Caicedo Ferrer, presidente saliente de la Cámara Colombiana de la Infraestructura (CCI), presentó un balance positivo sobre la evolución del sector, pero advirtió sobre cuellos de botella estructurales que impiden cerrar la brecha de conectividad del país.
Mayor peso presupuestal y aporte al PIB
El Presupuesto General de la Nación 2026 destina $20,52 billones al sector transporte, cifra que representa un incremento del 18 % real respecto a la vigencia 2025 y equivale al 3,6 % del presupuesto total ($546,9 billones). Este porcentaje superior al promedio histórico.
Caicedo resaltó que la infraestructura ha duplicado su contribución al PIB en menos de dos décadas: pasó de 1,2 puntos porcentuales en 2005 a 2,1 puntos en 2019, nivel que se ha mantenido estable en los últimos años. Por cada peso invertido en obras civiles genera $2,25 adicionales en productividad, $2,46 en salarios y $4,90 en recaudo tributario, lo que convierte al sector en uno de los multiplicadores fiscales más altos de la economía colombiana.
Entre 2024 y 2025, el Estado logró desembolsar $5,2 billones de los $6,4 billones causados por diferencial de recaudo en concesiones viales, un avance que el gremio califica como “histórico” en la ejecución de recursos de cuarta generación (4G).
Retos pendientes: aeropuertos, aeropuertos y vías terciarias
A pesar de los avances, persisten tres grandes nudos:
- Infraestructura aeroportuaria Cuatro grandes proyectos privados suman inversiones superiores a $34 billones:
- Nuevo aeropuerto de Cartagena
- El Dorado Max (Bogotá)
- Ampliación Alfonso Bonilla Aragón (Cali)
- Corredor Conexión Centro (Manizales–La Paila)
- Fracaso del Plan de Caminos Comunitarios El programa insignia del actual Gobierno para vías terciarias ejecutó apenas cerca del 10 % del presupuesto previsto en el Plan Nacional de Desarrollo. “Fracasó rotundamente. El campesino y el productor siguen sin salida expedita a centros de distribución”, afirmó el directivo.
- Necesidades de inversión a largo plazo El estudio CCI-Anif calcula que:
- Para completar el plan carretero 2023-2035 se requieren $19 billones anuales promedio (proyectos priorizados y no priorizados).
- Para rehabilitación y mantenimiento de vías terciarias se necesitan $5,6 billones anuales.
- En el periodo 2036-2045 la inversión promedio deberá ser de $11,9 billones anuales (0,7 % del PIB 2024) más $6,7 billones para intervenir 62.887 km de vías terciarias.
Implicaciones macroeconómicas y para el inversionista
El aumento del 18 % en el presupuesto de transporte 2026 confirma la prioridad política del sector, pero la ejecución efectiva será clave. La persistente subejecución en vías terciarias y los retrasos regulatorios en grandes proyectos aeroportuarios limitan el impacto distributivo de la inversión pública y privada. Para fondos de infraestructura y bancos multilaterales, los $34 billones en proyectos aeroportuarios representan una cartera atractiva siempre que se resuelvan los cuellos de botella de licencias y estudios de factibilidad.
En síntesis, aunque el sector avanza en madurez institucional y peso macroeconómico, la conectividad rural y la modernización aeroportuaria siguen siendo los principales pendientes para traducir recursos en crecimiento inclusivo.














