Medellín, 18 de noviembre de 2025. La Caja de Compensación Familiar de Antioquia (Comfama) cerró su ruta anual de festivales culturales con dos eventos que concentraron más de 35.000 asistencias en noviembre de 2025, consolidando el rol de estas iniciativas en la dinamización económica regional a través del turismo cultural y el fortalecimiento del ecosistema empresarial local.
Durante doce días, el Festival de Teatro Comfama San Ignacio (octava edición, del 1 al 8 de noviembre) y el Festival de Artes de la Calle Santa Fe de Antioquia (cuarta edición, del 14 al 17 de noviembre) reunieron 165 actividades, incluyendo teatro, clown, circo, conciertos, danza, conversaciones y talleres. Estos eventos se desarrollaron en 21 escenarios, con una asistencia acumulada superior a las 35.000 personas. El festival en Medellín registró más de 17.000 asistentes en siete salas convencionales y cuatro espacios no tradicionales, mientras que en Santa Fe de Antioquia se superaron las 19.000 asistencias en seis plazas y espacios públicos emblemáticos, como la Plaza Mayor Simón Bolívar y el atrio de la Catedral Metropolitana.
Internacionalización y circulación artística
La programación incluyó 25 compañías en San Ignacio, procedentes de tres continentes, con participación de países no hispanohablantes como Suiza, Japón, Italia y Francia. En Santa Fe de Antioquia se presentaron 66 espectáculos de circo, fanfarria, teatro, danza y música. Esta diversidad refuerza la posición de Antioquia como nodo de intercambio cultural internacional, alineado con tendencias nacionales donde los festivales contribuyen a la atracción de visitantes y a la proyección externa de las regiones, explicó Paola Mejía, Responsable de Cultura de Comfama.
Impacto en el desarrollo empresarial y turístico regional
Comfama articuló estrategias complementarias que generaron ingresos directos en el sector de hospitalidad y emprendimiento. En Santa Fe de Antioquia, una ruta gastronómica involucró a 12 restaurantes y una feria de emprendimiento con 10 propuestas comerciales, registrando ventas totales por 22.979.600 pesos. Entre los participantes destacó BIOMiel Ogosco, iniciativa familiar que comercializa productos derivados de la apicultura en veredas del municipio.
Adicionalmente, la estrategia «Vamos al Festival» facilitó el desplazamiento de cerca de 250 personas desde municipios como Medellín, Sopetrán, Buriticá, Frontino y San Jerónimo, incluyendo recorridos guiados por mediadores culturales. Estas acciones promueven la descentralización del turismo cultural, un factor clave en el crecimiento económico de territorios no centrales, donde eventos similares en Colombia han demostrado multiplicadores en sectores como transporte, hotelería y comercio minorista.
Rol de las cajas de compensación en la economía cultural
Las cajas de compensación familiar en Colombia administran recursos parafiscales del 4% sobre nóminas para financiar programas de bienestar, incluyendo cultura y recreación. Con más de 40.000 eventos anuales en su agenda, Comfama exemplifica cómo estas entidades contribuyen a la redistribución de recursos hacia sectores productivos locales. Estudios sectoriales indican que los festivales culturales generan efectos multiplicadores en el PIB regional mediante empleo temporal, circulación artística y activación de cadenas de valor en gastronomía y artesanías.
En un contexto nacional donde el turismo cultural y de eventos representa un renglón creciente —con impactos estimados en miles de millones de pesos anuales por ferias y festivales emblemáticos—, iniciativas como estas fortalecen la economía creativa. La Ley Naranja (1834 de 2017) y ordenanzas departamentales reconocen este potencial, posicionando a las industrias culturales como motor de desarrollo inclusivo.
Implicaciones macroeconómicas para inversores y gestores regionales
La ejecución de estos festivales por parte de Comfama ilustra un modelo de inversión privada con retorno social y económico medible: alta asistencia gratuita o de bajo costo democratiza el acceso cultural, mientras que las ventas asociadas y el flujo turístico incrementan la liquidez en municipios de menor densidad económica. Para actores del sector privado, representa oportunidades en patrocinio y alianzas público-privadas, en un entorno donde el turismo cultural contribuye a la diversificación de ingresos regionales más allá de industrias tradicionales.
En términos de política pública 2025, estos eventos refuerzan la resiliencia del ecosistema cultural antioqueño, con potencial para escalar impactos en empleo indirecto y exportación de servicios artísticos. La integración de artistas internacionales y locales genera externalidades positivas en formación de audiencias y profesionalización del sector, elementos esenciales para la competitividad territorial en un mercado global de experiencias culturales.














