Medellín 8 de noviembre de 2025. Erco Energía consolida su rol en la generación renovable con un portafolio que incluye 250 megavatios en operación y 250-300 megavatios en construcción para 2026, dentro de una meta de 1.300 megavatios para 2030. Esta ambición, que demanda inversiones cercanas a los 1.000 millones de dólares, se enmarca en el Energy Summit 2025, foro anual que reunió a inversionistas, empleados y actores del sector para abordar retos y oportunidades en un mercado colombiano donde la demanda energética crece al 4% anual.
En un contexto de PIB proyectado al 2,8% para 2025, con el sector eléctrico contribuyendo al 2,5% del total nacional, Erco enfatiza la abundancia energética como motor de productividad, aunque enfrenta dilaciones regulatorias y riesgos políticos que ralentizan la ejecución de proyectos.
Energy Summit: Plataforma para colaboración sectorial
El Energy Summit, organizado anualmente por Erco, congregó a stakeholders clave para analizar la dinámica del sector, enfatizando la coexistencia de jugadores como Isagen y Celsia en un ecosistema de «abundancia energética». Santiago Parra, gerente de nuevos negocios de Erco, resumió: «Hay espacio para todos; el juego es generar más energía para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos». Este foro, que abordó amenazas como la incertidumbre regulatoria, promueve alianzas para la seguridad energética, un imperativo en Colombia donde las interrupciones eléctricas costaron 1,2 billones de pesos en 2024, según el Ministerio de Minas y Energía.
El evento resaltó la necesidad de un enfoque colaborativo: con una matriz energética renovable del 30% —lejos del 50% para 2030—, la integración de actores privados acelera la transición, evitando cuellos de botella que podrían elevar tarifas en un 5% anual. Para inversionistas, esta plataforma facilitó acceso a oportunidades en fondos de energía limpia, con retornos ajustados por riesgo del 8-10% en proyectos híbridos de solar y baterías.
Contribución a la seguridad energética: 1.300 MW con baterías a gran escala
Erco contribuye a la seguridad energética con una capacidad instalada de 250 megavatios en renovables, proyectando 1.300 megavatios para 2030, un 520% de crecimiento que equivale a satisfacer el 10% de la demanda nacional proyectada de 13.000 megavatios. Parra detalló: «Nuestra apuesta es pura y dura: 1.300 megavatios en renovables, incluyendo las primeras baterías de gran escala en Colombia para entregar energía nocturna». Estas baterías, integradas en plantas solares, extienden la generación diurna a picos vespertinos, reduciendo dependencia de fuentes térmicas que representan el 30% de la matriz y emiten 20 millones de toneladas de CO2 anuales.
Económicamente, esta expansión genera multiplicadores del 2,5 en el PIB regional: cada megavatio instalado crea 10 empleos directos y 25 indirectos en mantenimiento y cadena de suministro, inyectando recursos estratégicos en Antioquia, donde Erco opera con siete oficinas nacionales y presencia en Panamá, Brasil y Texas. Para el inversor profesional, el sector renovable ofrece un IRR del 12% en proyectos con PPA de 20 años, respaldado por incentivos fiscales del 40% en depreciación acelerada, aunque dilaciones en la UPME retrasan el 15% de los permisos.
Operaciones globales y empleo: 1.000 trabajadores con espíritu de startup
Erco opera en Colombia con siete oficinas cubriendo el territorio nacional, extendiéndose a Panamá para Centroamérica y el Caribe, una comercializadora en Brasil y una sede en San Antonio, Texas. Con aproximadamente 1.000 empleados, la empresa mantiene un «espíritu de startup» pese a su escala: genera, opera y comercializa energía, enfocándose en innovación para «hacer que las cosas pasen». Parra enfatizó: «Somos una compañía grande, pero con el ADN de una startup: impulsamos proyectos con rapidez, conectando más velozmente que competidores».
Esta estructura genera 1.000 puestos directos en Colombia. La expansión regional diversifica riesgos geopolíticos, capturando mercados con demanda creciente del 6% anual en Centroamérica, y posiciona a Erco en el nearshoring energético.
Retos regulatorios y políticos: Temor con demanda intacta
El sector enfrenta preocupaciones regulatorias y gubernamentales, con la revisión de la CREG y UPME retrasando el 20% de proyectos. Parra reconoció: «El reto regulatorio salta en todos los foros, pero nos preocupa poco: la energía se necesita y, haciendo las cosas bien, los vaivenes políticos afectan mínimamente». La venta de proyectos se ralentizó un 15% en 2025 por miedos electorales, pero la demanda energética no cae —un indicador positivo del 4% de crecimiento anual— y Erco conecta proyectos rápidamente gracias a relaciones comunitarias sólidas.
En La Guajira, un potencial eólico de 10.000 megavatios permanece subexplotado, un «asignatura pendiente» que podría elevar el PIB regional en un 2% si se resuelve. Para el sector, estos retos implican un spread de riesgo del 2% en financiamiento, pero la buena relación con comunidades reduce conflictos sociales en un 30%, elevando la viabilidad de proyectos con un NPV del 15% en renovables híbridas.
Relación con EPM y balance 2025: Oportunidades en solar y baterías
Erco, participada por EPM vía el Fondo de Capital Privado, mantiene independencia operativa: «No recibimos utilidades directas de EPM, pero compartimos visión estratégica». El balance 2025 es positivo: metas cumplidas en potencia instalada y adquisición de proyectos listos para construir, con 250 megavatios en operación y 250-300 en construcción para 2026, concentrados en Cesar y Tolima para solar y baterías.
La inversión de 1.000 millones de dólares hasta 2030 —en solar, eólicos y baterías— posiciona a Erco en el 10% de la capacidad renovable nacional, con un capex anual de 200 millones de dólares financiado por bancos europeos y locales. Inversionistas provienen de EE.UU. y Europa (50%), con financiamiento de largo plazo que demanda «consenso» para cubrir etapas tempranas, reduciendo riesgos del 20% en desarrollo.
Proyecciones y financiamiento: Oportunidades en un sector con demanda creciente
Erco proyecta 1.300 megavatios para 2030, con 250 megavatios anuales en construcción, financiados por bancos que «están, pero requieren proyectos sólidos». Parra: «Necesitamos financiamiento desde etapas tempranas para acelerar». Esta visión alinea con la política de transición energética, que destina 2 billones de pesos anuales a renovables, elevando el sector al 40% de la matriz para 2030.
Para inversores, Erco ofrece un perfil atractivo: IRR del 12% en baterías híbridas, con diversificación regional que mitiga riesgos regulatorios. En Colombia, donde la demanda crece 4% anual, el sector renovable genera un multiplicador del 2,5 en el PIB, atrayendo 1.000 millones de dólares anuales en IED. El Energy Summit refuerza esta narrativa: «Movilizar al sector para abundancia energética es clave para la calidad de vida», concluyó Parra, posicionando a Erco como catalizador de un desarrollo inclusivo y sostenible.














