Bogotá, 31 de octubre de 2025. La economía colombiana concluye el tercer trimestre de 2025 con un desempeño moderado pero positivo, marcado por un crecimiento proyectado del 2,6% anual que contrasta con los magros 0,6% y 1,7% de 2023 y 2024, respectivamente. Según la Bitácora Económica de octubre de Fenalco, el Índice de Seguimiento a la Economía del DANE registra un avance del 2,7% en lo corrido del año, respaldado por la resiliencia del sector privado en un entorno de incertidumbre regulatoria y logística. Este saldo, aunque aceptable, revela rezagos en categorías como bebidas y confecciones, donde las ventas reales —descontada la inflación— crecieron solo un 10,3% en septiembre, según la encuesta mensual de la federación.
El informe de Fenalco, elaborado por su equipo directivo y dado a conocer por su presidente Jaime Alberto Cabal Sanclemente, enfatiza que el 36% de los comerciantes reportó incrementos en volúmenes de ventas respecto a septiembre de 2024, mientras el 39% mantuvo niveles similares y el 25% registró caídas. Este panorama refleja una recuperación selectiva, con promociones agresivas en grandes superficies que se replican en el comercio minorista para preparar el cierre anual. En un contexto donde la inflación se estabiliza por encima del 4% —lejos de la meta del Banco de la República—, el gasto de los hogares, impulsado por remesas y empleo formal, sostiene la demanda interna, que representa el 65% del PIB.
Expectativas mixtas: Optimismo coyuntural ante riesgos estructurales
Las proyecciones para octubre inclinan la balanza hacia el optimismo, con el 60% de los encuestados anticipando ventas estables o superiores, gracias a ofertas que renuevan inventarios para la temporada alta. Sin embargo, el mediano plazo genera cautela: el 47% de los empresarios prevé estabilidad en la economía y negocios, el 39% una mejoría y el 14% un deterioro, influido por reformas pendientes como la laboral y de salud, un ambiente electoral con consultas internas y señales de posible convocatoria a una asamblea constituyente.
La percepción de inseguridad agrava estas sombras: el 86% de los consultados califica la situación de orden público como grave o muy grave, con un 52% reportando inseguridad moderada y 34% extrema. Este factor, que impacta el 20% de los costos operativos en comercio según la Cámara de Comercio de Bogotá, frena inversiones en zonas urbanas y eleva primas de seguro en un 15% anual. Macroeconomicamente, estas dinámicas contrarrestan el empleo, que crece tímidamente al 1,2% interanual per DANE, y la inflación estable pero persistente, agravada por bloqueos viales que encarecen la logística en un 8-10%.
Desde una perspectiva analítica, el cierre trimestral evidencia una economía en transición: el consumo privado jala el crecimiento, pero la inversión fija —clave para el 25% del PIB— se contrae un 2% por incertidumbre regulatoria, según el Banco Mundial. Para inversionistas, este equilibrio sugiere un múltiplo P/E sectorial de 12x, con potencial alcista si se resuelven cuellos de botella logísticos.
Empresarios como motor invisible de la reactivación
En un año de políticas públicas erráticas, Fenalco atribuye el pulso económico a la iniciativa privada. Empresarios y gerentes, mediante racionalización de costos y adopción de tecnologías, han elevado la productividad en un 3,5% promedio, superando el consenso de analistas. Programas de eficiencia, como la optimización de inventarios vía IA, reducen faltantes de materias primas en un 25%, mientras la automatización —acelerada por la reforma laboral— sustituye tareas repetitivas, conteniendo costos salariales que suben un 12% nominal.
Esta resiliencia contrasta con el rol del sector público, criticado por su manejo fiscal y logístico. Administraciones locales, especialmente en regiones sin apoyo central, han invertido en infraestructura que soporta el 40% del comercio interno. Para el ecosistema financiero, este dinamismo privado implica flujos de crédito al comercio del 15% del total bancario, con tasas del 14% que reflejan primas de riesgo moderadas.
Inteligencia artificial: Catalizador de eficiencia y competitividad
La IA emerge como aliada clave en esta recuperación, con aplicaciones que optimizan rutas de distribución en el canal tradicional —reduciendo costos en un 20% para distribuidores afiliados a Fenalco—. Algoritmos predicen demandas en tiempo real, enriquecen analítica de ventas y prevén fallas en cadenas de frío, elevando la productividad en servicios un 4,2%. En fábricas, el mantenimiento predictivo evita paros que cuestan 500 millones de pesos diarios al sector manufacturero.
En el comercio detallista, la IA personaliza recomendaciones, incrementando ventas en un 15% para mayoristas como ferreteros. Esta adopción, que acelera con la reforma laboral, posiciona a Colombia en el percentil 40 global de madurez digital per el BID, aunque requiere inversión en ciberseguridad para mitigar riesgos que afectan el 5% de operaciones anuales.
El informe de Fenalco cierra con reflexiones sobre el comercio moderno, destacando innovaciones en Medellín como hubs de tecnología urbana, y la tienda del futuro: espacios sin fricciones que integran IA para experiencias omnicanal. En un PIB comercial del 18%, estas tendencias podrían agregar 1,2 puntos porcentuales al crecimiento si se escalan.
En síntesis, el trimestre deja un saldo aceptable pero frágil, donde la iniciativa empresarial y la IA compensan debilidades públicas. Para 2026, con elecciones y reformas en el horizonte, la clave reside en políticas que liberen inversión, proyectada en 25% del PIB por el DNP, asegurando un crecimiento inclusivo.












