Medellín, 9 de octubre de 2025- Medellín se prepara para un doble hito que podría redefinir el rostro de la minería colombiana. Los días 15 y 16 de octubre de 2025, la ciudad acogerá el lanzamiento oficial de la Unidad MAPE (Minería a Pequeña Escala) y el Primer Encuentro de Innovaciones y Aprendizajes en Minería a Pequeña Escala. Este evento pionero, organizado por la Unidad MAPE y aliados del sector, reunirá a pequeños mineros, comunidades, autoridades, empresas y academia para trazar rutas hacia una minería rentable, formal y cuidada con el entorno. En un sector que mueve el 2,5% del PIB nacional y representa el 70% de la actividad minera del país, esta cita no es solo un foro; es un llamado a la acción para superar décadas de informalidad y conflictos ambientales.
La minería a pequeña escala, que sustenta a miles de familias en regiones como Antioquia, Chocó y el Bajo Cauca, ha enfrentado barreras crónicas: falta de formalización, impactos ecológicos y desconexión de mercados. El encuentro, con sede en el Claustro COMFAMA (Cra. 44 #48-18) el primer día y la Facultad de Minas de la Universidad Nacional en Medellín el segundo, busca romper ese ciclo. Natalia González, directora ejecutiva de la Unidad MAPE, lo resume con precisión: «Promovemos innovaciones ambientales, sociales, empresariales y laborales que hagan viable una minería pequeña pero poderosa, integrada a cadenas formales y respetuosa con la biodiversidad».
El lanzamiento de la Unidad MAPE, a las 4:30 p.m. del 15 de octubre, marcará el tono. Esta entidad, integrada temporalmente en operaciones mineras, ofrece apoyo estratégico para desarrollo empresarial, rentabilidad y cumplimiento de estándares sostenibles. A través de planes co-creados, conecta actores –desde mineros artesanales hasta compradores industriales– para generar competitividad y legalidad. «Es un aliado que transforma desafíos en oportunidades, asegurando que la minería cuide el planeta y las personas», añade González.
Unidad MAPE: el puente hacia la formalización responsable
La Unidad MAPE no llega por casualidad. Nace de la Resolución 40141 de 2025 del Ministerio de Minas y Energía, que redefine criterios para identificar y proteger a mineros de pequeña escala, con mecanismos diferenciados para su transición a la legalidad. En un país con 10.000 títulos mineros informales –según el Ministerio–, esta unidad actúa como catalizador: integra soluciones personalizadas, desde trazabilidad digital hasta alianzas con empresas grandes para cadenas de valor.
González detallará en el lanzamiento cómo la entidad articula comunidades, gobierno y privados. Imaginen un minero en Segovia: con apoyo de MAPE, adopta tecnologías limpias para reducir mercurio, accede a mercados formales y genera empleo local. El impacto potencial es enorme: formalizar el 70% de la minería podría inyectar US$500 millones anuales en divisas, según estimaciones de la Cámara Minera de Colombia, mientras reduce conflictos socioambientales que han paralizado regiones enteras.
El enfoque es holístico. La unidad prioriza ESG: ambiental (tecnologías sin cianuro), social (bienestar comunitario) y de gobernanza (cumplimiento normativo). En Antioquia, donde la minería representa el 40% de las exportaciones no tradicionales, MAPE podría formalizar 500 operaciones en dos años, beneficiando a 20.000 personas directas.
Agenda académica: de modelos de negocio a innovaciones extractivas
La programación del encuentro es un mapa de soluciones. El 15 de octubre, en el Claustro COMFAMA, bloques temáticos desglosarán modelos de negocio competitivos: innovación en trazabilidad para oro ético, generación de valor en oro y esmeraldas. La formalización pasará del «propósito a la acción», con aprendizajes de casos como Buriticá, donde alianzas público-privadas redujeron informalidad en 30%.
El 16, en la Facultad de Minas (Auditorio Alejandro López, bloque M3), el foco vira a buenas prácticas: lecciones de confianza territorial en el Nordeste antioqueño, donde mineros y comunidades co-gestionan ríos. La innovación en metalurgia extractiva cerrará con tecnologías limpias –como flotación mejorada– que elevan productividad sin dañar ecosistemas.
Figuras clave iluminarán el camino. Sorrel Aroca, viceministra de Minas y Energía, hablará de políticas nacionales; Sandra Yulieth Loaiza, directora de Formalización Minera, detallará incentivos fiscales. Juan Camilo Nariño, presidente de la Asociación Colombiana de Minería, y Jaime Arteaga, director de Arteaga LATAM, compartirán visiones empresariales. Paneles incluirán voces de pequeños mineros y académicos de la U. Nacional, con espacios de networking para gerentes de proyectos, responsables de sostenibilidad y técnicos.
Hacia una minería sostenible: impacto en regiones y economía
Este encuentro llega en un momento pivotal. Colombia produce 50 toneladas de oro al año, con el 70% de pequeña escala –US$2.000 millones en valor–, pero solo el 20% formalizado, según el Ministerio. Desafíos como mercurio (que contamina 40 ríos) y conflictos con indígenas urgen cambio. La Unidad MAPE, con su integración temporal, ofrece salida: planes que aseguran rentabilidad y conexión a cadenas globales, como la Alianza por la Minería Responsable.
En Antioquia, epicentro minero con 4.000 títulos, el impacto es directo. Formalizar podría crear 10.000 empleos verdes y reducir pobreza rural en 15%, estima Fedesarrollo. El encuentro visibiliza esto: de la charla a la acción, con compromisos para biodiversidad –proteger páramos– y bienestar –capacitación en seguridad laboral.
Para el sector, es un faro. En un 2025 donde la minería enfrenta escrutinio global por ESG, este foro posiciona a Colombia como innovador. González lo ve claro: «Construimos una minería que genera prosperidad sin sacrificar el futuro». Detalles en unidadmape.org.co.














