Medellín, 4 de octubre de 2025 – En un país donde las microempresas representan el 99,5% del tejido empresarial y generan el 65% del empleo formal, Interactuar lanzó el Índice Multidimensional de Posición Social (IMPS), una herramienta revolucionaria que trasciende los números fríos de ingresos para capturar la esencia de la movilidad social. Este instrumento, presentado en un foro con líderes gremiales y académicos, evalúa el avance de microempresarios y sus familias en tres pilares: seguridad económica, bienestar hogareño y capital humano. «No se trata solo de pesos; es sobre vivir con dignidad y oportunidades reales», enfatizó Andrea Zuluaga, directora de Transformación Empresarial de Interactuar, al revelar que el 64% de estos emprendedores resistiría apenas tres meses sin ingresos del negocio.
Interactuar, entidad con 40 años apoyando a 500.000 microempresarios en Antioquia y Córdoba, invirtió en este estudio para visibilizar un impacto que va más allá de los 3.600 millones de pesos destinados a educación empresarial en 2025. El IMPS, medido anualmente, ofrece una «fotografía completa» de realidades silenciadas, alineándose con el Informe de Sostenibilidad 2024 de la entidad, que destaca la inclusión financiera como eje de desarrollo. En un contexto de PIB nacional proyectado al 2,5% y creación de empresas cayendo 2,8% en 2024, esta métrica pionera podría redefinir cómo el Estado y privados miden el progreso, similar al Índice de Pobreza Multidimensional (IPM) del DANE, pero adaptado al pulso emprendedor.
Perfil del microempresario
La investigación de Interactuar pinta un retrato vívido: el 75,6% de los microempresarios pertenece a estratos 1 y 2, con un 37,1% en el más bajo y 38,5% en el segundo. El 60% son mujeres, mayoritariamente entre 26 y 66 años (84,1%), que cargan con el 83% de hogares con hijos y el 76,7% conviviendo con menores. Además, el 21,3% cuida adultos mayores, en un ecosistema familiar donde el negocio es el sustento principal. Sectores dominantes: comercio (45,6%) y agropecuario (22,9%), con empresas de 9,8 años de promedio que generan empleo en el 52,5% de casos –2,2 trabajadores por unidad–.
Estas estadísticas resuenan con datos nacionales: en el segundo trimestre de 2025, los micronegocios aumentaron 4,7% interanual según el DANE, pero el 26% sobrevive «al día» y el 36% acumula pérdidas, per Infobae. «Estos emprendedores son el motor oculto de la economía, contribuyendo al 40% del PIB informal, pero expuestos a shocks como la inflación o sequías», analiza Zuluaga. El IMPS revela que, sin formalización –solo el 30% accede a protección social–, la movilidad se estanca, perpetuando un ciclo donde el hogar y el negocio se funden en uno solo.
Tres dimensiones: De la vulnerabilidad a la fortaleza humana
El núcleo del IMPS radica en sus dimensiones. En seguridad económica, la dependencia total del negocio –principal ingreso para el 90%– deja a familias en vilo: bajos ahorros y escasa inversión hacen que crisis como la de 2024 erosionen todo. «Si el negocio tose, el hogar colapsa», ilustra el estudio, proponiendo estructuras resilientes ante un mercado donde el 69,9% de empresas fortalecidas son micro.
El bienestar hogareño expone el costo humano: más del 70% trabaja sobre 48 horas semanales, sin vacaciones ni separación entre casa y oficio –muchos operan en la vivienda misma. Esto limita el autocuidado, recreación y salud, debilitando la calidad de vida en un sector donde el burnout afecta al 40%. «La movilidad social incluye tiempo libre y energías recargadas; un emprendedor exhausto no innova», advierte Zuluaga, alineado con el IPM 2024 del DANE, que mide pobreza en salud y tiempo de ocio.
Sin embargo, el capital humano brilla como faro: resiliencia, aprendizaje autodidacta y creatividad compensan la falta de educación formal (solo el 25% con superior). «Es su mayor activo, la base para reinventarse», destaca el informe, donde el 80% reporta adaptación post-pandemia.
Acciones concretas para un salto cualitativo
El IMPS no es diagnóstico pasivo; es hoja de ruta. Propone un viraje mental: ver al microempresario como gerente, no sobreviviente. Estrategias incluyen ahorro inteligente y inversión –meta: elevar reservas del 5% actual al 15%–, educación adaptada en finanzas y digitalización, y asociatividad para redes colaborativas. «Fomentar formalización y protección social es urgente; el 70% carece de EPS o pensiones», urge el estudio.
Interactuar, con su Método Base de los Negocios, ya impacta: en 2024, 21.062 microempresas fortalecidas vía Colombia Productiva. Para 2025, el IMPS guiará programas que podrían beneficiar a 100.000 familias, inyectando 500.000 millones en productividad. Económicamente, potenciar este sector –que genera 2,5 millones de empleos– podría sumar 1% al PIB, reduciendo pobreza multidimensional del 17% actual per DANE. «Es empoderamiento tangible: de la medición a la acción», concluye Zuluaga.














