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Colombia cierra exitosa operación de cobertura de francos suizos

Foto: Canva. Colombia ejecutó la cobertura total de su exposición en francos suizos derivada del Cross Currency Swap ligado a la recompra bonos globales.

Bogotá, 4 de octubre de 2025 – En una maniobra financiera que consolida la disciplina fiscal del gobierno, Colombia ejecutó la cobertura total de su exposición en francos suizos derivada del Cross Currency Swap ligado a la recompra de bonos globales por US$2.000 millones. Esta operación, iniciada en julio, no solo generó rendimientos por US$85,2 millones, sino que blindó al Tesoro Nacional contra volatilidades cambiarias, en un contexto donde la deuda externa ronda el 49% del PIB. Con el peso apreciado y dólares abundantes en septiembre, el Ministerio de Hacienda sumó coberturas presupuestales por US$2.669,8 millones, un impacto positivo que alivia el cierre de año y fortalece la liquidez estatal. En medio de un déficit corriente proyectado en 2,5% del PIB para 2025, esta estrategia reafirma la confianza de los mercados, con tasas de interés en descenso para la deuda soberana.

El anuncio, detallado en un comunicado oficial del Ministerio de Hacienda, cierra un ciclo virtuoso en la gestión de pasivos externos, donde el carry trade –el diferencial favorable en tasas– y la venta oportuna de francos suizos jugaron un rol estelar. «Hemos transformado riesgos en oportunidades, mejorando indicadores clave como deuda sobre PIB e intereses sobre ingresos», resalta el director de Crédito Público. En un panorama global de tasas altas y tensiones geopolíticas, Colombia navega con astucia, posicionándose como un emisor soberano de bajo riesgo en América Latina.

Cross Currency Swap: De exposición a ganancia neta de US$85 millones

La operación se gestó en julio, cuando la Nación contrató un swap que comprometía el pago de 1.614 millones de francos suizos (CHF) a cambio de 8,28 billones de pesos, recursos usados para recomprar bonos globales en dólares. Esta movida inicial, parte de la estrategia de manejo de deuda, permitió redimir anticipadamente pasivos caros, generando ahorros fiscales inmediatos en el servicio de la deuda externa.

El clímax llegó en septiembre: con el franco suizo depreciado, el gobierno cubrió el 100% de la exposición mediante ventas en el mercado spot. El precio promedio de venta en julio fue de 5.133,04 pesos por CHF, mientras que la recompra en septiembre se cerró a 4.882,62 pesos –una ganancia cambiaria de 250,42 pesos por unidad. A esto se sumó el carry trade: el diferencial entre la tasa de interés pagada en CHF (baja, alrededor del 1,5%) y la recibida en pesos (cercana al 11%), que amplificó los rendimientos netos a US$85,2 millones.

Coberturas presupuestales: Blindaje en dólares ante la apreciación del peso

Aprovechando la bonanza cambiaria de septiembre –el dólar cayó por debajo de los 4.000 pesos tras intervenciones del Banco de la República–, la Dirección de Crédito Público ejecutó coberturas forward por US$2.669,8 millones. Estas operaciones, equivalentes al grueso del servicio de deuda externa anual, fijaron tasas de cambio futuras y generaron un impacto fiscal positivo estimado en cientos de millones de pesos, crucial para el presupuesto 2026.

En esencia, Colombia vendió dólares a futuro a precios favorables, protegiendo contra una posible reversión de la apreciación del peso. «Es un colchón para la liquidez del Tesoro, que ha mejorado significativamente», explica Javier Cuéllar, director general de Crédito Público. Esta táctica contrasta con 2024, cuando la volatilidad cambiaria erosionó reservas en US$5.000 millones; hoy, con reservas en US$60.000 millones, el gobierno acumula fortalezas para amortiguar shocks externos como la desaceleración en EE.UU., principal tenedor de bonos colombianos.

Económicamente, estas coberturas inyectan estabilidad: reducen el costo del servicio de la deuda (proyectado en 3,5% del PIB para 2025) y liberan recursos para inversión social, en un año donde el crecimiento del PIB se estima en 2,5%, por debajo del potencial pero por encima de vecinos como Argentina.

Voces del MinHacienda

El ministro Germán Ávila Plazas no escatimó en elogios: «La Nación ha recuperado la confianza en el manejo técnico de la deuda pública, reflejado en la disminución de las tasas que los inversionistas cobran por nuestra deuda externa». Efectivamente, el spread EMBI de Colombia –medida de prima de riesgo– bajó 50 puntos base en septiembre, a 250 pb, gracias a emisiones exitosas en euros y yenes.

Estas declaraciones llegan en un momento oportuno: el FMI, en su Consulta del Artículo IV de septiembre, elogió la «gestión prudente» de Colombia, aunque advirtió sobre el déficit fiscal persistente en 4,5% del PIB. La cancelación de la Línea de Crédito Flexible con el FMI el 1 de octubre –US$18.000 millones disponibles– subraya esta solidez, liberando estigmas de dependencia.

TRS en el horizonte

La próxima frontera es el Total Return Swap (TRS), un instrumento que expuso a la Nación a 7.495,25 millones de CHF a cambio de US$9.324,77 millones, con vencimiento el 31 de julio de 2026. A diferencia del CCS, el riesgo aquí no toca al peso, sino a fluctuaciones entre dólar (moneda operativa), franco (exposición) y euro (hedge). Los dólares obtenidos nutrieron un portafolio de gestión de deuda, permitiendo recompras y diversificación.

En resumen, estas operaciones no son meros tecnicismos: son pilares de una economía que, con deuda pública en 58% del PIB proyectado para fin de 2025, busca sostenibilidad. Colombia demuestra que, en finanzas soberanas, la audacia técnica paga dividendos –literalmente US$85 millones y contando–.