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BBVA proyecta crecimiento del 2,5% para Colombia en 2025

Foto: Cortesía. BBVA Research proyecta un crecimiento del PIB de Colombia del 2,5% en 2025 y 2,7% en 2026, acercándose al potencial del país del 3%.

Bogotá, 24 de septiembre de 2025 – En su informe “Colombia 2026: el futuro económico se piensa hoy”, BBVA Research proyecta un crecimiento del PIB colombiano del 2,5% en 2025 y 2,7% en 2026, acercándose al potencial del país del 3%. La inflación, aunque en descenso, cerrará 2025 en 5% y 2026 en 4,3%, mientras la tasa de interés del Banco de la República se situará en 9,25% al cierre de este año y 8,5% en 2026. Sin embargo, el panorama fiscal plantea desafíos: un déficit creciente, una deuda neta al 60% del PIB y un gasto público que alcanzó el 23,2% del PIB en 2024 amenazan la sostenibilidad, en un contexto global de ajuste suave con un crecimiento mundial estimado en 3% para 2025.

El informe, presentado este martes 23 de septiembre, destaca que la demanda interna, liderada por el consumo privado, seguirá siendo el motor económico en 2025, aunque cederá protagonismo a la inversión fija en edificaciones hacia 2026. “La economía colombiana está impulsada desde adentro: el gasto de los hogares tomó la delantera, el consumo público acompañó y la inversión dejó de restar gracias a maquinaria, aunque la construcción está rezagada”, explicó Mauricio Hernández-Monsalve, economista de BBVA Research.

Consumo privado: Cuatro motores impulsan la demanda

BBVA identifica cuatro factores que sostienen el consumo, que creció un 3,2% en 2024 según el Dane:

  1. Menor mora crediticia: La brecha entre la tasa de interés de consumo (28%) y la de política (10,25% actual) está en mínimos, incentivando el crédito al consumo, que repuntó un 5% en el primer semestre.
  2. Alivio financiero: El servicio de la deuda cayó al 12% del ingreso disponible, liberando capacidad de gasto o endeudamiento.
  3. Peso apreciado: El tipo de cambio a $4.150 por dólar mejora el poder adquisitivo, aunque la confianza del consumidor, en -15% según Fedesarrollo, limita este efecto.
  4. Ingresos no convencionales: Contratos públicos locales, servicios digitales y economías informales (20% del PIB) sostienen el consumo.

Estos factores, sumados a remesas ($10.000 millones en 2024) y empleo intensivo en servicios (comercio y transporte, +4% en ocupación), explican la resiliencia doméstica, aunque la minería sigue débil (-2% en producción).

Inflación y política monetaria: Desinflación lenta pero estable

La inflación, que alcanzó 6,8% en agosto de 2025, caerá a 5% a fin de año, pero su descenso será más lento que en 2024 debido a la indexación de servicios (alquileres y educación, +7%) y costos energéticos regulados. “La convergencia al rango meta del 3% dependerá de la corrección de servicios y un tipo de cambio estable, con menos presión importadora en 2026”, señaló Alejandro Reyes, economista de BBVA. El Banco de la República mantendrá una postura cautelosa, con tasas en 9,25% en diciembre y 8,5% en 2026, priorizando tres puntos: inflación subyacente descendente, expectativas ancladas y certidumbre fiscal.

El peso, proyectado en $4.150 por dólar en 2025 y 2026, enfrentará volatilidad por las elecciones de 2026 y un déficit externo creciente (4,5% del PIB). “Un dólar global más débil y tasas reales positivas sostienen el carry local, pero el calendario electoral podría empujar el tipo de cambio sobre $4.200 temporalmente”, explicó Reyes.

Fiscal: Un salto del gasto que presiona la deuda

El frente fiscal es el talón de Aquiles. El gasto del Gobierno Nacional Central saltó al 23,2% del PIB en 2024 desde 18,7% en 2019, impulsado por el Fondo de Estabilización de Precios de Combustibles (FEPC), salud e intereses (4,4% del PIB). Pese a tres reformas tributarias, los ingresos solo crecieron al 16,5% del PIB, generando un déficit primario de -2,4%. La deuda neta, al 60% del PIB, reduce el espacio fiscal y encarece el financiamiento, con tasas de bonos TES a 10 años en 10,5%.

Juana Téllez, economista jefe, advirtió: “Los ingresos efectivos en 2025 podrían ser menores a los proyectados, y el gasto primario seguirá alto. Sin una reforma tributaria oportuna o mayor disciplina, el déficit superará las metas oficiales”. En 2026, la incertidumbre dependerá del recaudo y el costo de la deuda, proyectado en $102,4 billones tras la aprobación del PGN 2026 ($546,9 billones).

Contexto global: Un aterrizaje suave

A nivel global, BBVA proyecta un crecimiento del PIB del 3% en 2025 y 3,1% en 2026, con inflación cediendo y tasas menos restrictivas tras recortes de la Fed (4,5% en diciembre 2025). “Un dólar más débil, precios energéticos estables y menor beligerancia comercial crean un entorno menos hostil para economías emergentes como Colombia”, señaló Téllez. Sin embargo, choques arancelarios o alzas en commodities podrían complicar el panorama.

Indicador20252026Comentario
Crecimiento PIB2,5%2,7%Consumo lidera, inversión repunta
Inflación5,0%4,3%Desinflación lenta por servicios
Tasa BanRep9,25%8,5%Normalización prudente
Tipo de Cambio$4.150$4.150Volatilidad electoral
Déficit Fiscal-2,5% PIB-2,3% PIBPresión por gasto alto

Fuente: BBVA Research, septiembre 2025.

Retos a futuro: Reformas rrgentes para la productividad

BBVA propone medidas para reactivar la economía y ordenar las finanzas públicas:

  • Reactivación e inversión: Agilizar infraestructura ($20 billones en proyectos estancados), ventanilla única para licencias, plan exprés de vivienda y alivio crediticio para pymes.
  • Fiscal y gestión: Decreto de austeridad, tablero fiscal ciudadano y fortalecimiento de ejecución estatal.
  • Empleo y formalización: Bonos para contratar jóvenes y mujeres, alivio al primer empleo y una bolsa nacional de empleo.

El panorama de BBVA refleja una Colombia resiliente pero en encrucijada: el consumo sostiene, pero sin disciplina fiscal y mayor inversión, el crecimiento potencial seguirá esquivo. El 2026 electoral será clave para definir si el país “piensa hoy” su futuro económico.