Bello, 22 de septiembre de 2025 – La Alcaldía de Bello anunció el levantamiento indefinido de la restricción de pico y placa en todas las vías del corregimiento de San Félix, efectivo a partir de este domingo 22 de septiembre. Esta medida, contenida en el Decreto 374 que modifica el Decreto 294 del 30 de julio de 2025 –el cual reglamenta la rotación del pico y placa para el segundo semestre–, busca descongestionar la movilidad interna y potenciar el bienestar económico de una zona agrícola clave.
La decisión responde a la vocación rural de San Félix, un corregimiento de 12 veredas que produce café, hortalizas y ganado, con un PIB agrícola que supera los $50.000 millones anuales. «Nuestro corregimiento San Félix tiene unas dinámicas de movilidad específicas, que requieren que sus habitantes cuenten con opciones de movilidad diferenciadas, dada la vocación económica de la zona. El tráfico en esta área rural no genera complicaciones a la zona urbana de nuestro municipio, por lo que hemos decidido dejar todas sus vías, incluidas las veredales y la vía departamental que atraviesa la jurisdicción, libres de la restricción de pico y placa», explicó Andrés Camilo Montoya, secretario de Movilidad de Bello.
Vías exentas: Un corredor libre
La exención abarca todas las vías que discurren por las veredas Cerezales (Las Meneses), El Tambo, Cuartas, La China, La Unión, Charco Verde, Sabanalarga, El Carmelo, Jalisco, Los Álvarez y La Palma, así como las áreas delimitadas en el artículo 267 del Plan de Ordenamiento Territorial (POT) de Bello. A este paquete se suma la autopista Medellín-Bogotá en jurisdicción municipal, desde el puente de Zamora hasta la Curva de Rodas, un tramo crítico para el flujo de carga que conecta con el oriente antioqueño.
Esta liberación no es inédita: en febrero de 2024, Bello ya eximió San Félix del pico y placa para mitigar congestiones en la glorieta de Niquía, una decisión que evitó el ingreso de 10.000 vehículos adicionales a vías urbanas. Ahora, extendida indefinidamente, podría servir de modelo para otros corregimientos, alineándose con el Proyecto de Decreto de Pico y Placa para el segundo semestre de 2025, que enfatiza excepciones en zonas rurales para fomentar la sostenibilidad.
Económicamente, el impacto es tangible. En San Félix, donde el 70% de los vehículos son utilitarios para carga, la restricción previa incrementaba costos de combustible y tiempo en un 25%, según datos de la Secretaría de Movilidad. Liberar estas vías podría ahorrar a los productores locales hasta $5.000 millones anuales en logística, impulsando exportaciones agropecuarias que representan el 12% del PIB municipal. Además, reduce la presión sobre la autopista Medellín-Bogotá, un eje que mueve $1,5 billones en mercancías mensuales y donde los retrasos por pico y placa generan pérdidas de $300 millones diarios en el Valle de Aburrá.
Contexto de urgencia: Desastre y resiliencia post-2025
El Decreto 2189 surge de la calamidad del 2 de febrero de 2025 –un deslizamiento en San Martín que aisló veredas y dañó 5 km de vías–, similar a las urgencias por lluvias declaradas en junio de 2025 por la Gobernación de Antioquia, que invirtieron $41.400 millones en reparaciones. Estas emergencias, agravadas por el cambio climático, han costado al departamento $200.000 millones en 2025, según la UNGRD. La exención vial es una respuesta pragmática: permite acceso irrestricto a equipos de reconstrucción y facilita la recuperación económica, evitando que el desastre profundice la pobreza rural, que afecta al 35% de la población en estas zonas.
En el marco del POT de Bello, actualizado en 2023, esta medida fortalece la planificación territorial, priorizando corredores rurales para descongestionar el núcleo urbano –donde el pico y placa rige de 5:00 a.m. a 8:00 p.m.–. Gremios agrícolas como Agrosavia aplauden la iniciativa, que podría elevar la productividad en un 10% al agilizar el traslado de cosechas frescas a mercados como Medellín.
Implicaciones económicas: Sostenibilidad y crecimiento rural
Más allá del alivio inmediato, esta política inyecta resiliencia a la economía bellanita. Bello, con un PIB de $25 billones y un crecimiento del 3,5% en 2024 impulsado por agroindustria, ve en la movilidad flexible una herramienta para atraer inversión. Reducir restricciones en San Félix podría generar 500 empleos indirectos en logística y transporte, según proyecciones de la Cámara de Comercio de Antioquia, y alinear con metas nacionales de reducción de emisiones –el pico y placa ahorra 150.000 toneladas de CO2 al año en el Área Metropolitana, pero en rurales, el beneficio es marginal frente a la necesidad productiva.
Críticos, sin embargo, alertan sobre riesgos: si no se monitorea, podría aumentar el tráfico en la autopista Medellín-Bogotá, un corredor que ya soporta 80.000 vehículos diarios. La Alcaldía promete campañas de sensibilización y mejoras en señalética, con un presupuesto de $2.000 millones para 2026.














