Washington, 12 de septiembre de 2025 – El sueño americano de la lotería se infla a proporciones estratosféricas: el premio mayor del Powerball ha escalado a un estimado de US$1.300 millones después de que nadie acertara los números en el sorteo del lunes por la noche, convirtiéndolo en el quinto jackpot más grande en la historia del juego.
Los números ganadores fueron las bolas blancas 8, 23, 25, 40, 53 y la roja Powerball 5, con un multiplicador Power Play de 3. Aunque el gran premio se escapó, dos boletos en Montana y Carolina del Norte se llevaron US$2 millones cada uno, y otros 10 en nueve estados obtuvieron US$1 millón, según la Multi-State Lottery Association (MUSL), que administra el juego. Este sorteo, el número 41 desde el último ganador en mayo, genera una fiebre de boletos en 45 estados, Washington D.C., Puerto Rico y las Islas Vírgenes de EE.UU., donde cada jugada cuesta solo US$2, pero las probabilidades de ganar el jackpot son de 1 en 292,2 millones.
Un sorteo que despierta la fiebre
El sorteo del lunes, realizado a las 10:59 p.m. ET, no produjo un ganador del jackpot, lo que impulsó el premio para el próximo miércoles, el sorteo número 41 en una racha que ya es una de las más largas en la historia reciente del Powerball. Esta acumulación sigue a una secuencia similar en abril de 2024, cuando 42 sorteos consecutivos sin ganador establecieron un récord, culminando en un premio de US$1.326 millones. El jackpot actual de US$1.300 millones se posiciona como el quinto más grande en los anales del juego, superado solo por el récord de US$2.040 millones ganado en California el 7 de noviembre de 2022, y otros como US$1.765 millones en octubre de 2023.
Aunque el premio mayor eludió a los jugadores, los premios secundarios ofrecieron consuelo: los boletos con Match 5 + Power Play en Montana y Carolina del Norte se embolsaron US$2 millones cada uno, mientras que 10 boletos en nueve estados –incluyendo California, Colorado y Florida– ganaron US$1 millón con Match 5. Estos premios secundarios, que representan el 24,9% de las probabilidades generales de ganar algo, inyectan liquidez inmediata en la economía local, con ganadores que podrían gastar en bienes de consumo o inversiones. Si un afortunado reclama el jackpot, enfrentará una decisión crucial: optar por el premio anualizado de US$1.300 millones pagados durante 30 años, con incrementos anuales del 5% para combatir la inflación, o un pago único de US$589 millones, ambos antes de impuestos federales y estatales que podrían reducirlo hasta en un 37%.
De mayo a septiembre sin un ganador
Esta racha de 41 sorteos sin jackpot desde mayo de 2025 –cuando un boleto en California se llevó US$207 millones– es la más larga del año y se acerca al récord de 42 en abril de 2024. El Powerball, lanzado en 1992, ha visto jackpots acumularse rápidamente gracias a su mecánica: sorteos tres veces por semana (lunes, miércoles y sábado), y un rollover que añade el 50% de las ventas no ganadoras al premio siguiente. En 2025, el juego ha generado más de US$5.000 millones en ventas solo en jackpots mayores, contribuyendo a un fondo para causas públicas que supera los US$36.000 millones desde su inicio.
La fiebre por el Powerball se intensifica en periodos de incertidumbre económica, como el actual, donde la inflación al 3% y el desempleo al 4,1% –según el BLS– impulsan ventas de boletos como una «inversión» accesible. En septiembre de 2025, las ventas han crecido un 15% respecto al promedio anual, con picos en estados como California y Nueva York, donde el 40% de los jugadores son de ingresos medios-bajos, según un estudio de la Universidad de Cornell. Sin embargo, críticos como la Financial Consumer Agency of Canada advierten que las loterías son un «impuesto regresivo» que afecta desproporcionadamente a los vulnerables, aunque los ganadores como el de US$2.040 millones en 2022 donaron millones a causas filantrópicas.
¿Quién será el siguiente multimillonario?
El próximo sorteo, este miércoles 10 de septiembre –el número 41 de la racha–, promete aún más emoción, con el jackpot estimado en US$1.300 millones atrayendo multitudes a puntos de venta y plataformas en línea. Jugadores pueden agregar Power Play por US$1 extra, multiplicando premios no jackpot hasta 10 veces cuando el premio es inferior a US$150 millones. La Powerball se juega seleccionando cinco números de 1-69 para las bolas blancas y uno de 1-26 para la roja, con odds generales de ganar algo de 1 en 24,9.
Si se gana, el proceso de reclamación varía por estado: en California, por ejemplo, los premios mayores son anónimos y se pagan en un año; en Florida, hay 180 días para reclamar. Históricamente, el 30% de los jackpots no reclamados revierten a fondos educativos, como ocurrió con US$10 millones en Nueva York en 2023. Para los ganadores, expertos recomiendan asesoría financiera inmediata: el 70% de los loteros caen en bancarrota en cinco años por malas decisiones, según la National Endowment for Financial Education.














