Medellín, 4 de agosto de 2025 – La Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios (Superservicios) ha puesto en marcha una evaluación técnica y administrativa de tres meses a XM, filial de ISA y operador del Sistema Interconectado Nacional (SIN) y administrador del Mercado de Energía Mayorista (MEM) en Colombia. La auditoría responde a la solicitud del ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, para esclarecer el destino de más de $100.000 millones (unos US$26 millones) invertidos entre 2013 y 2024 en el Sistema de Administración del Mercado (SAM), una plataforma digital que, tras más de una década, nunca entró en operación.
Un proyecto millonario sin resultados
El SAM, adjudicado en 2013 al consorcio Siemens–Endimensions, tenía como objetivo modernizar la gestión técnica y comercial del mercado energético colombiano, facilitando transacciones, liquidaciones y el control en tiempo real. Sin embargo, el software sigue inoperante, lo que ha desatado un escándalo que pone en entredicho la gestión de recursos públicos, provenientes en su totalidad de las tarifas pagadas por los usuarios de energía eléctrica en Colombia.
El ministro Palma, tras una visita a las oficinas de XM en Medellín el 31 de julio, calificó la situación como “increíble” y exigió claridad sobre los desembolsos realizados durante casi una década. “Es plata de los usuarios que se paga en las facturas de energía eléctrica. No puede haber proyectos fallidos mientras los colombianos enfrentan tarifas altas y fallas en el servicio”, afirmó Palma en el marco del Séptimo Foro de XM en Cartagena.
XM, por su parte, confirmó que inició un litigio en mayo de 2025 contra el consorcio Siemens–Endimensions para recuperar los US$26 millones invertidos, argumentando incumplimiento contractual. Paralelamente, ISA, accionista mayoritario de XM (51% de capital estatal a través de Ecopetrol), ordenó una auditoría interna cuyos resultados serán presentados ante su junta directiva en las próximas semanas.
Una auditoría integral bajo presión
La evaluación de Superservicios, que comenzó en agosto de 2025 y se extenderá por tres meses, abarca aspectos administrativos, financieros, regulatorios y comerciales de XM. Según la entidad, el objetivo es verificar el cumplimiento de los lineamientos establecidos por la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG), con especial atención a los contratos y convenios suscritos, incluyendo el polémico SAM.
“Esta revisión busca garantizar la transparencia en la gestión de recursos públicos y evaluar posibles ajustes en la operación del sistema eléctrico”, indicó Superservicios en un comunicado. Además, la entidad destacó que mantiene mesas de trabajo permanentes con XM para identificar mejoras preventivas y correctivas en el funcionamiento del SIN y el MEM. Estas mesas, según fuentes del sector, también buscan mitigar el impacto de la crisis en la confianza de los usuarios y los agentes del mercado.
El proceso cuenta con el respaldo de la Procuraduría General y la Contraloría General, que investigarán posibles responsabilidades fiscales y disciplinarias. Palma señaló que durante los años de ejecución del SAM hubo participación de juntas directivas de XM y expertos de la CREG, lo que amplía el espectro de la investigación.
Impacto en el sector energético
El escándalo del SAM se suma a las tensiones en un sector eléctrico ya bajo presión por tarifas elevadas y la transición hacia energías renovables. XM, creada en 2005 bajo la Ley 142 de 1994, es un actor clave en la coordinación de la cadena productiva del SIN, que incluye 103 generadores, 14 transmisores, 38 distribuidores y 138 comercializadores, con una capacidad instalada de 19.000 MW. La empresa gestiona transacciones por $3,54 billones en el MEM (febrero de 2025), pero el fracaso del SAM ha empañado su reputación, pese a su cumplimiento de la mayoría de los indicadores regulatorios de la CREG.
Un llamado a la transparencia
El caso del SAM pone en el centro del debate la gestión de recursos públicos en el sector energético. Con los usuarios soportando el costo de esta inversión fallida a través de sus facturas, la presión sobre XM, la CREG y el consorcio Siemens–Endimensions crece. La auditoría de Superservicios, junto con las acciones legales en curso, será crucial para determinar responsabilidades y evitar que casos similares se repitan en un sector estratégico para el desarrollo del país.
Mientras tanto, el Ministerio de Minas y Energía insiste en fortalecer la infraestructura eléctrica y avanzar en la transición energética, con un enfoque en energías renovables. Sin embargo, el escándalo del SAM subraya la necesidad de una regulación más estricta y una supervisión efectiva para garantizar que las inversiones redunden en beneficios reales para los colombianos.














