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TLC con la UE: Luces y sombras para Colombia a 12 años de su vigencia

Este 1 de agosto se cumplen 12 años desde la entrada en vigencia del Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Colombia y la Unión Europea (UE).

Medellín, 31 de julio de 2025 – Este 1 de agosto de 2025 se cumplen 12 años desde la entrada en vigencia del Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Colombia y la Unión Europea (UE), un acuerdo que prometía ser un motor para las exportaciones y el desarrollo económico del país. Los resultados, sin embargo, muestran un balance agridulce: mientras el número de empresas exportadoras y la diversificación de productos han crecido significativamente, la balanza comercial deficitaria y la caída de las exportaciones en 2024 plantean retos estructurales que Colombia aún no ha superado.

Crecimiento empresarial, pero con déficit comercial

Desde la implementación del TLC en 2013, el número de empresas colombianas exportadoras a la UE se disparó un 137,8%, pasando de 1.606 en 2012 a 3.819 en 2024, según datos de la DIAN analizados por Analdex. Este crecimiento, que suma 2.213 nuevas compañías, refleja un fortalecimiento del tejido empresarial exportador y consolida a la UE como un aliado estratégico. “El aumento en la participación empresarial no solo fortalece la presencia de Colombia en el mercado europeo, sino que también favorece la creación de un ecosistema exportador más diversificado y competitivo”, destacó Javier Díaz Molina, presidente de Analdex.

Sin embargo, la balanza comercial cuenta otra historia. En 2024, Colombia registró un déficit comercial de US$2.971,1 millones con la UE, uno de los más altos en el periodo analizado. Las exportaciones cayeron un 24% respecto a 2023, alcanzando US$5.177 millones, mientras que las importaciones sumaron US$8.148 millones. Esta dinámica responde a factores externos, como la menor demanda europea por productos tradicionales, y a retos internos, como la baja diversificación de bienes con valor agregado y las limitaciones logísticas del país.

Diversificación con avances, pero concentrada

El TLC ha permitido diversificar la canasta exportadora colombiana, con un aumento del 38,3% en las subpartidas exportadas, de 732 en 2012 a 1.012 en 2024. Este crecimiento señala el potencial de la UE como un mercado de alta demanda y capacidad adquisitiva. En 2024, los productos no minero-energéticos lideraron las exportaciones con un 53,1% del total, un salto significativo frente al 33,3% de 2023. Destacan el café sin tostar (US$904,2 millones, +28,3%) y el banano Cavendish Valery (US$716,5 millones, +39,5%), que refuerzan la fortaleza del agro colombiano. Sin embargo, las hullas térmicas, principal producto exportado (US$1.051,3 millones), cayeron un 63% debido a la transición energética en Europa.

A pesar de estos avances, las exportaciones están altamente concentradas: Países Bajos, Italia, España, Bélgica y Alemania absorbieron el 84,1% del valor exportado en 2024. Esta dependencia de pocos mercados limita la resiliencia del comercio colombiano frente a fluctuaciones en la demanda.

Importaciones: dependencia de bienes de alto valor

Las importaciones desde la UE, aunque cayeron un 14,5% en valor (de US$9.927,2 millones en 2023 a US$8.484,1 millones en 2024) y un 22,1% en volumen, siguen dominadas por productos de alto valor agregado. Los medicamentos para uso humano (US$589,7 millones) lideran, seguidos de aviones (US$421 millones) y gasolina (US$258,6 millones), aunque ambos registraron caídas significativas. Alemania (25,5%), Francia (14,1%) y España (13,2%) concentraron el 52,8% de las importaciones, evidenciando una alta dependencia de estos proveedores.

Inversión extranjera: un retroceso preocupante

La Inversión Extranjera Directa (IED) desde la UE hacia Colombia alcanzó US$2.827,9 millones en 2024, una caída del 16,7% frente a 2023 y el nivel más bajo desde 2013. Aunque la UE se mantiene como el segundo mayor inversionista en el país, superada solo por Estados Unidos, la falta de estabilidad regulatoria y confianza inversionista limita el aprovechamiento del TLC como palanca de desarrollo.

Retos para el futuro

El TLC con la UE ha abierto puertas para las empresas colombianas, pero los desafíos persisten. La dependencia de pocos productos y mercados, la baja incorporación de valor agregado y las barreras logísticas frenan un mayor aprovechamiento del acuerdo. “El reto es convertir este TLC en una palanca para la transformación productiva y la diversificación sectorial”, afirmó Díaz Molina. Para ello, Colombia debe invertir en inteligencia de mercados, fortalecer sus instituciones y mejorar la competitividad empresarial. Solo así el acuerdo se traducirá en oportunidades sostenibles para el país.