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Senado elimina cotización por horas de la Reforma Laboral

En un giro crucial para la reforma laboral impulsada por el gobierno, la Plenaria del Senado de Colombia aprobó la eliminación de los artículos 37 y 38 del proyecto, que permitían cotizaciones a la seguridad social por horas y establecían la Unidad de Trabajo Especial (UTE). La decisión, tomada con 54 votos a favor y 48 en contra, refleja las profundas divisiones en torno a la iniciativa y plantea nuevos retos para su aprobación antes del cierre de la legislatura el 20 de junio. Este análisis desglosa las implicaciones de esta votación, las posturas de los actores involucrados y el impacto en el panorama laboral del país.

La Reforma Laboral: Un proyecto en la encrucijada

La reforma laboral, uno de los pilares del programa de gobierno de Petro, busca transformar las condiciones de trabajo en Colombia, un país donde el 56% de la fuerza laboral opera en la informalidad, según el DANE. Presentada en marzo de 2023, la iniciativa ha enfrentado un camino tortuoso en el Congreso, con críticas tanto de sectores progresistas como de la oposición. Los artículos 37 y 38, ahora eliminados, proponían un esquema de cotización por horas a la seguridad social para trabajadores de plataformas digitales y empleos parciales, además de crear la UTE como una medida para formalizar estos empleos.

El ministro de Trabajo, Antonio Sanguino, y sectores del Pacto Histórico argumentaron que estas disposiciones, aunque bien intencionadas, podían derivar en precarización laboral. “Permitir cotizaciones por horas no garantiza un acceso real a pensiones ni a salud, y la UTE podría convertirse en un mecanismo para flexibilizar derechos laborales en lugar de protegerlos”, afirmó Sanguino tras la votación. Por su parte, la senadora Aída Avella, una de las principales defensoras de la eliminación, señaló que “los trabajadores merecen garantías plenas, no parches que perpetúen la inestabilidad”.

La oposición, liderada por figuras como Efraín Cepeda (Partido Conservador) y Paloma Valencia (Centro Democrático), lamentó la decisión, argumentando que la cotización por horas era un paso hacia la formalización de trabajadores de plataformas como Rappi o DiDi, que actualmente operan sin protección social. “Eliminar estos artículos es un retroceso para millones de colombianos que necesitan un puente hacia la formalidad”, afirmó Cepeda, destacando que el esquema propuesto incluía aportes proporcionales a salud, pensiones y riesgos laborales.

Contexto y Debate: Una tensión de intereses

La votación en la Plenaria del Senado no fue solo un debate técnico, sino un reflejo de las tensiones políticas y económicas que atraviesan al país. La reforma laboral, que ya ha superado el 75% de su articulado, incluye medidas como la reducción de la jornada laboral a 40 horas semanales, el fortalecimiento de los contratos a término indefinido y la regulación de las plataformas digitales. Sin embargo, los artículos sobre cotización por horas generaron una polarización que puso en riesgo el consenso necesario para su aprobación.

El sector empresarial, representado por gremios como la ANDI y Fenalco, expresó preocupaciones sobre el impacto económico de la reforma. Según un estudio de la ANDI, las medidas originales de la reforma podrían incrementar los costos laborales en un 12%, afectando la competitividad de las pequeñas y medianas empresas. La eliminación de la cotización por horas, aunque vista como una victoria por los sindicatos, podría desincentivar la formalización en sectores de alta flexibilidad, como el de las plataformas digitales, que emplean a más de 120.000 trabajadores en Colombia, según estimaciones de Asocajas.

Por otro lado, los defensores de la eliminación argumentan que la prioridad debe ser garantizar derechos plenos. “No podemos aceptar soluciones a medias que perpetúen la precariedad. Un trabajador por horas merece los mismos derechos que uno de tiempo completo”, afirmó la senadora María José Pizarro. Esta postura resonó en sectores sociales y sindicatos como la CUT, que han respaldado la reforma, pero exigen ajustes para evitar lagunas legales que beneficien a las empresas por encima de los trabajadores.

Implicaciones para los trabajadores y la economía

La eliminación de los artículos 37 y 38 tiene implicaciones significativas. En primer lugar, refuerza la protección de los derechos laborales tradicionales, alineándose con el espíritu de la reforma de garantizar condiciones dignas. Sin embargo, deja sin un marco claro a los trabajadores de plataformas digitales, un sector en crecimiento que representa el 3,2% del empleo urbano, según el DANE. Sin la cotización por horas, estos trabajadores podrían seguir operando en la informalidad, sin acceso a seguridad social ni beneficios laborales.

Además, la decisión impacta el trámite legislativo de la reforma. Con solo tres días hábiles antes del cierre de la legislatura, el Senado enfrenta la presión de conciliar los 42 artículos restantes del proyecto. La eliminación de estas disposiciones podría facilitar el consenso en sectores progresistas, pero también arriesga alienar a partidos de centro que apoyaban la cotización por horas como una solución pragmática. La senadora Norma Hurtado (Partido de la U) advirtió que “sin un esquema claro para los trabajadores por horas, corremos el riesgo de estancar la formalización en un sector clave de la economía digital”.

El impacto económico también es un punto de preocupación. La reforma laboral, en su conjunto, busca reducir la informalidad, que le cuesta al país cerca de $30 billones anuales en evasión de aportes a seguridad social, según el Ministerio de Hacienda. Sin embargo, la eliminación de la cotización por horas podría limitar los ingresos al sistema de pensiones y salud, especialmente en un contexto donde el déficit pensional ya supera los $40 billones anuales.

El camino por delante: Retos y oportunidades

El debate sobre la reforma laboral está lejos de concluir. La conciliación de los textos pendientes entre el Senado y la Cámara de Representantes será crucial para definir el futuro del proyecto. El ministro Sanguino ha insistido en que el Gobierno confía en lograr un consenso antes del 20 de junio, pero la eliminación de los artículos 37 y 38 podría requerir nuevas propuestas para abordar el empleo en plataformas digitales. Una posibilidad, según analistas, es la creación de una categoría intermedia de trabajadores que combine flexibilidad con derechos mínimos, similar a modelos adoptados en países como España.

La oposición, por su parte, ha amenazado con presentar demandas de inconstitucionalidad si la reforma avanza sin un debate exhaustivo. “No podemos sacrificar la competitividad del país por medidas populistas que no resuelven el problema de fondo”, afirmó la senadora Valencia. Mientras tanto, el Gobierno ha intensificado su lobby en el Congreso, con el presidente Petro defendiendo públicamente la reforma como “un paso hacia la justicia social”.

Un termómetro de la polarización política

La eliminación de los artículos de cotización por horas refleja no solo un debate laboral, sino la polarización política que caracteriza a Colombia en 2025. El Gobierno de Petro, que enfrenta una aprobación del 38% según Invamer, busca consolidar su agenda social en un Congreso fragmentado. La reforma laboral, junto con la pensional y la de salud, es vista como un pilar de su legado, pero cada paso legislativo ha sido un campo de batalla.

El papel de los sindicatos y los movimientos sociales será clave en los próximos días. La CUT y Fecode han anunciado movilizaciones para presionar por la aprobación de la reforma, mientras que sectores empresariales planean cabildeos para moderar sus alcances. En este contexto, la capacidad del Gobierno para articular mayorías será determinante.