El Ministerio de Minas y Energía de Colombia anunció el pago total de las deudas pendientes por concepto de subsidios a empresas de energía eléctrica y gas, una medida que fortalece el acceso a servicios esenciales para millones de hogares de estratos 1, 2 y 3. Según el ministro Edwin Palma Egea, esta acción refleja el compromiso del Gobierno Nacional con las familias más vulnerables, asegurando la continuidad de los servicios de energía y gas, considerados derechos fundamentales. El desembolso, que asciende a $2.5 billones, cubre obligaciones relacionadas con el Sistema Interconectado Nacional (SIN), el Fondo Especial de Energía Social (FOES), las Zonas No Interconectadas (ZNI), el gas combustible domiciliario, el Programa de Sustitución de Leña, los subsidios de GLP en cilindros y la compensación por transporte en Nariño.
Desglose de los pagos: energía y gas
El Ministerio destinó $1.93 billones a 87 empresas del sector eléctrico, abarcando tanto el SIN como el FOES y las ZNI, donde se han implementado soluciones como paneles solares para garantizar el acceso a la energía en zonas apartadas. Por su parte, el sector del gas recibió $564 mil millones distribuidos entre 76 empresas, incluyendo subsidios para gas en redes, GLP en cilindros y compensaciones específicas para el transporte en Nariño, un departamento con retos logísticos significativos. Estos recursos también apoyan el Programa de Sustitución de Leña, que promueve el uso de GLP en cilindros para reducir la deforestación y mejorar la salud de las comunidades al reemplazar combustibles como la leña, especialmente en regiones como Nariño, Amazonas, Caquetá, Cauca, Putumayo y San Andrés.
Un aspecto destacado es el pago a las tres filiales del Grupo EPM, que recibieron cerca de $1.1 billones, representando una parte significativa del total desembolsado. En la costa Caribe, los subsidios sumaron $697 mil millones, con $233.1 mil millones asignados a AIR-E SASESP y $463.9 mil millones a Caribemar de la Costa SASESP (Afinia), ambas clave para la prestación de servicios en esta región. Estos pagos no solo saldan la reserva presupuestal de 2024, valorada en $203.246 millones, sino que también incluyen seis resoluciones de 2025 por $888.054 millones, demostrando un esfuerzo continuo por mantener al día las obligaciones financieras.
Impacto en la sostenibilidad y el bienestar
La cancelación de estas deudas asegura la estabilidad financiera de las empresas prestadoras de servicios, permitiéndoles mantener operaciones eficientes y garantizar el suministro de energía y gas a los hogares más necesitados. Los subsidios, gestionados a través del Fondo de Solidaridad para Subsidios y Redistribución de Ingresos (FSSRI), benefician a aproximadamente 13 millones de hogares de estratos 1, 2 y 3, con porcentajes que cubren hasta el 60% del consumo de subsistencia para estrato 1, 50% para estrato 2 y 15% para estrato 3. En las ZNI, los subsidios alcanzan hasta el 86%, reduciendo significativamente los costos para los usuarios, quienes pueden pagar tan solo $16.000 mensuales por energía eléctrica.
El Programa de Sustitución de Leña, respaldado por la Resolución 40165 de 2024, fomenta el uso de GLP en cilindros en departamentos como Nariño, beneficiando a comunidades indígenas y hogares de estratos 1 y 2. Este programa, con una duración proyectada de hasta diez años, busca no solo mejorar la calidad de vida, sino también reducir el impacto ambiental y las enfermedades respiratorias asociadas al uso de leña. Además, la compensación por transporte en Nariño garantiza que las empresas puedan cubrir los costos logísticos en regiones de difícil acceso, asegurando la distribución efectiva de GLP.
Un paso hacia la equidad energética
Con esta gestión, el Ministerio de Minas y Energía refuerza su compromiso con la equidad energética y la sostenibilidad, alineándose con el Fondo Único de Soluciones Energéticas (FONENERGÍA), creado por la Ley 2099 de 2021. Este fondo coordina recursos para expandir la cobertura y mejorar la calidad del servicio eléctrico y de gas, priorizando la sostenibilidad ambiental y el progreso social. La reciente inyección de recursos también responde a la necesidad de fortalecer la infraestructura en el SIN y las ZNI, promoviendo soluciones como la energía solar fotovoltaica en áreas remotas.
El ministro Palma destacó que estos pagos, que alcanzan el 96% de las empresas acreedoras, no solo saldan deudas, sino que también sientan las bases para una transición energética más inclusiva. La atención a regiones como la costa Caribe y departamentos con alta ruralidad, como Nariño, demuestra un enfoque en las comunidades más vulnerables, asegurando que el acceso a energía y gas sea un derecho garantizado para todos los colombianos.














