El Country Club de Medellín se convirtió en el epicentro global del sector agroindustrial al albergar el II Congreso Mundial de Pasifloras, un evento que durante tres días reúne a más de 500 expertos, productores y empresarios de 20 países. Este encuentro, organizado por la Corporación Gremial de Exportadores de Pasifloras de Colombia (Avance Pasifloras), consolidó a Colombia como líder en el cultivo de frutas pasifloras, promoviendo innovación, alianzas estratégicas y transferencia de conocimiento para potenciar un sector clave en la economía nacional.
La agenda académica destacó por su rigor, con conferencistas internacionales que abordan avances en biotecnología, sostenibilidad y recursos genéticos. Paralelamente, la agenda comercial incluye una zona de exposición con 50 stands, una rueda de negocios que conecta a productores con compradores de Europa, Asia y América, y sesiones de networking. Una gira técnica a fincas de Antioquia permitirá a los asistentes conocer innovaciones en cultivos, como sistemas de riego avanzados y prácticas sostenibles. “Este congreso busca fortalecer la industria exportadora, dinamizando el sector para generar desarrollo, empleo y bienestar para las familias productoras”, afirmó Marisol Parra Morera, directora ejecutiva de Avance Pasifloras.
Colombia, segundo productor mundial de pasifloras, exportó en 2024 más de 57 millones de dólares, con la gulupa representando el 92 % de estas ventas. Otros cultivos, como granadilla, maracuyá y curuba, complementan una industria que sostiene a 15.000 familias campesinas, con un 60% de participación femenina. Antioquia, que concentra el 54 % de la producción nacional, lidera como el mayor productor y comercializador de pasifloras del país. Los principales destinos de exportación son Países Bajos, Alemania y Bélgica, aunque el mercado estadounidense está próximo a abrirse tras avances significativos en procesos de admisibilidad.
El congreso también aborda desafíos como el cambio climático, la logística para frutas frescas exóticas y la viabilidad de nuevos mercados, como Asia, en el marco de iniciativas como la Ruta de la Seda. “Nuestras frutas requieren condiciones específicas de transporte, pero estamos evaluando oportunidades para crecer en mercados emergentes”, explicó Parra. Con un enfoque en fruta fresca, la industria busca duplicar exportaciones en cinco años, apoyada en tecnología y competitividad.
Este evento no solo posiciona a Medellín como un hub de innovación agroindustrial, sino que invita a nuevos actores a sumarse a un sector que combina rentabilidad con impacto social. “Las pasifloras ofrecen una gran calidad de vida a pequeños productores. Es una oportunidad para crecer juntos”, concluyó Parra.














