La presidenta de la Cámara de Comercio Colombo Americana (AmCham Colombia), María Claudia Lacouture, anunció que el gobierno de Colombia ha elevado una solicitud formal a Estados Unidos para que se elimine el arancel del 10% que actualmente grava a diversos productos colombianos exportados al mercado norteamericano. Esta petición, presentada ante las autoridades estadounidenses, busca fortalecer el comercio bilateral y aliviar las presiones económicas que enfrentan los exportadores del país sudamericano, en un contexto de relaciones comerciales estratégicas entre ambas naciones.
De acuerdo con Lacouture, la solicitud se sustenta en argumentos sólidos que reflejan la dinámica económica entre Colombia y Estados Unidos. Uno de los pilares fundamentales de la petición es el superávit comercial que favorece a Washington, dado que Colombia importa un volumen significativo de bienes y servicios provenientes de su principal socio comercial. «El intercambio comercial entre ambos países demuestra un equilibrio que justifica revisar esta medida arancelaria, la cual afecta la competitividad de nuestros productos en el mercado estadounidense», afirmó la presidenta de AmCham Colombia.
La imposición del arancel del 10% por parte de Estados Unidos ha sido un punto de fricción en las relaciones comerciales bilaterales, especialmente para sectores clave de la economía colombiana como la agricultura, los textiles y las manufacturas. Según datos recientes, las exportaciones colombianas a Estados Unidos, que incluyen productos como café, flores y prendas de vestir, han enfrentado mayores costos que reducen su margen de ganancia y limitan su capacidad de expansión en un mercado altamente competitivo. En este sentido, el gobierno colombiano argumenta que la eliminación de esta tarifa no solo beneficiaría a los productores nacionales, sino que también consolidaría una relación comercial más equitativa y sostenible.
Expectativa y estrategia
Esta iniciativa no es un esfuerzo aislado. Durante los últimos años, Colombia ha emprendido diversas gestiones diplomáticas y económicas para mitigar el impacto de las barreras arancelarias impuestas por la administración estadounidense. La solicitud presentada ahora se enmarca en una estrategia más amplia que busca renegociar términos comerciales en beneficio mutuo, aprovechando el marco del Tratado de Libre Comercio (TLC) vigente entre ambos países desde 2012. No obstante, la respuesta de Estados Unidos será determinante para el rumbo de estas negociaciones, y los analistas anticipan que el proceso podría extenderse varios meses, dependiendo de las prioridades de la Casa Blanca y del Congreso.
Lacouture subrayó la importancia de este paso para el sector empresarial colombiano, destacando que «la eliminación del arancel del 10% enviaría una señal positiva de confianza y cooperación entre las dos economías». Mientras tanto, gremios y exportadores del país guardan con expectativa los próximos movimientos en Washington, conscientes de que el desenlace de esta solicitud podría redefinir el panorama del comercio exterior colombiano en el mediano y largo plazo. Por ahora, el gobierno de Colombia mantiene un tono optimista, confiando en que los lazos históricos y económicos con Estados Unidos allanen el camino hacia un acuerdo favorable.














