La confianza del consumidor en Estados Unidos experimentó en febrero su mayor deterioro en tres años y medio, según un informe del Conference Board. El índice de confianza cayó de 105,2 a 98,3, un descenso de siete puntos, el más pronunciado desde agosto de 2021.
Este retroceso ha impactado a los mercados financieros, con el índice tecnológico NASDAQ cayendo más de un punto porcentual. La disminución en la confianza refleja una evaluación más débil del mercado laboral, menor optimismo sobre los salarios futuros y un aumento del pesimismo respecto a las oportunidades de empleo, alcanzando un nivel máximo en 10 meses.
A pesar del entusiasmo mostrado por los consumidores a finales de 2024 y un fuerte gasto en la temporada navideña, las ventas minoristas cayeron drásticamente en enero, con una reducción del 0,9 % en comparación con diciembre. Este descenso, el mayor en un año, fue atribuido en parte a condiciones climáticas inusualmente frías en varias regiones del país.
La persistencia de la inflación sigue siendo un motivo de preocupación, y la incertidumbre generada por la posible imposición de nuevos aranceles por parte del expresidente Donald Trump sobre importaciones extranjeras añade mayor inestabilidad.
Frente a este panorama, la Reserva Federal ha adoptado una postura cautelosa. Tras haber reducido las tasas de interés en tres ocasiones previas, decidió mantenerlas sin cambios en su última reunión, a la espera de nuevas señales sobre la evolución económica del país.














