
Foto: Cortesía
Actualmente el mundo está inmerso en la tecnología y la innovación, lo cual es muy bueno ya que estos avances permiten transformar el entorno de las personas y adaptarlo a sus necesidades y deseos; sin embargo, muchas veces lo que no se tiene en cuenta cuando se adquieren estos productos es la forma en la que este boom tecnológico afecta el medio ambiente, ocasionando su potencial deterioro y generando problemas a corto, mediano y largo plazo, pues los bienes y servicios ambientales disponibles son cada vez más escasos. Sin embargo, hoy se están empezando a reconocer estos efectos y se están diseñando estrategias para revertirlos.
El pasado mes de diciembre de 2022 se reunieron más de 170 expertos de todo el mundo en la conferencia «EPR Grand Challenge» realizada por el WEEE Forum, donde Virginijus Sinkevičius, comisario Europeo de Medio Ambiente mencionó que, “en este momento, a pesar de las mejoras en las cifras, aún se desechan electrodomésticos de forma incorrecta, ya que no llegan a las instalaciones para su adecuado tratamiento o reacondicionamiento. Se olvidan en el fondo de un cajón, se exportan ilegalmente o solo se extraen sus piezas valiosas, lo que a menudo genera más contaminación. Este es el gran desafío al que nos enfrentamos a diario, pero trabajando juntos y construyendo una economía más circular, lograremos cambiar esta situación”.
Pero el desafío de poner en práctica la economía circular y construir sociedades circulares, en donde la reutilización, la reparación y el reciclaje de aparatos electrónicos sea una constante en el día a día, requiere de un arduo trabajo. EcoCómputo, desde el año 2012, mediante su sistema de recolección selectiva y gestión ambiental de residuos de computadores y/o periféricos y en alianza con sus más de 50 asociados han avanzado hacia ese modelo, identificando dos grandes actores que intervienen en este proceso y el compromiso que tiene cada uno; el primero, las empresas, han adoptado el Principio de la Responsabilidad Extendida del Productor -REP, asumiendo la responsabilidad por establecer acciones que minimicen el riesgo al ambiente y la salud humana por sus productos a lo largo de su ciclo de vida; además de cumplir con la normatividad vigente, comprometiéndose a gestionar sus residuos y brindarle al consumidor los espacios para la recolección de los aparatos que ya no usan, permitiendo de esta forma, que se realice la devolución y manejo adecuado de los RAEE. Por otro lado, los usuarios finales los cuales a través de un proceso de sensibilización y educación ambiental sobre la retoma y gestión adecuada de los RAEE realizada durante todos estos años, han comenzado a entender la importancia de entregar responsablemente estos residuos, depositándolos en uno de los 347 puntos fijos de recolección con los que cuenta actualmente EcoCómputo en todo el territorio nacional.
La tecnología hoy es una pieza fundamental en el desarrollo de la sociedad, pero también se puede transformar en una herramienta de lucha contra el cambio climático, aportándole a la sustentabilidad del planeta, gracias a la gestión y manejo adecuado de sus residuos permitiendo así la reducción del consumo desmesurado de materias primas y energía.















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