
Foto: Cortesía El Payanés
La Ciudad Blanca es una de las ciudades más antiguas y mejor conservadas de América por estar colmada del encanto colonial que permanece históricamente enmarcado en su fachada blanca, su arquitectura y sus tradiciones religiosas que son consideradas como patrimonio cultural e inmaterial de la humanidad por la Unesco.
Uno de los destinos turísticos que pueden recorres los visitantes es el Hotel Dann Monasterio, ubicado en plena zona histórica de la ciudad de Popayán y a tan solo unas cuadras de la plaza principal. Esta estratégica ubicación permite desplazarse caminando a los monumentos de la zona, tanto como los establecimientos comerciales e incluso está a sólo 5 minutos del aeropuerto.
Esta ciudad es el destino turístico, gastronómico y religioso, recomendado para visitar durante Semana Santa porque realizan múltiples procesiones tradicionales que se vienen realizando desde el siglo XVI con imágenes de madera talladas por grandes escuelas artísticas, e incluso realizan conciertos de música religiosa y clásica. Este año, innovaran con una maratón nocturna para fomentar el turismo histórico, precisamente por ser una de las ciudades más antiguas y mejor conservadas.
Los lugares más destacados por visitar son: el Cerro de las Tres Cruces, el Morro, el volcán Puracé, el Puente del Humilladero, la Torre del Reloj y el río Molino. Otros lugares característicos son: múltiples templos, iglesias y museos como el Templo de San Francisco que es considerado la obra maestra de la Orden Franciscana en Colombia; la Iglesia la Hermita que es la capilla más antigua de la Ciudad; el Museo Arquidiocesano de Arte Religioso con su estilo neoclásico que expone valiosas obras de arte.
El Hotel Dann Monasterio fue la sede más importante de la orden de san francisco durante el periodo colonial porque hace 450 años era el convento de los frailes, pero debieron reconstruir por varios terremotos hasta el año 1736 cuando el constructor español Antonio García levanto la infraestructura por última vez. Convivieron allí por décadas hasta que los frailes franciscanos fueron expulsados en 1862 por Tomas Cipriano Mosquera.
Por el centenario de la fundación de la ciudad, fue reconstruido totalmente y adoptado para uso como hotel, conservando los espacios tradicionales como su antigua fuente ubicada en un patio central por lo que el Hotel Dann Monasterio es una joya arquitectónica que ofrece el encanto de la época colonial con modernos servicios de la alta hotelería contemporánea.









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